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Con las dos abogadas

Relato enviado por: Anonymous el 23/9/2007. Lecturas: 7901
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Relato completo
Me llamo Guillermo soy separado y tengo 30 años.En mi piso se alquilaba un departamento de tres ambientes, que con el tiempo dos señoras de unos 45 años lo alquilaron.Resultaron ser dos abogadas muy lindas Silvia y Mariana.Les paso a relatar esta historia.Silvia y Mariana llegaron este año para poner su estudio.Yo cuando podîa las ayudaba a armar el mismo haciendonos con el tiempo buenos amigos.Ellas son casadas sin hijos y sus maridos trabajan uno es viajante de comercio y otro comandante de abordo, viajando a Europa.Yo en ese momento me habîa quedado sin trabajo y Mariana que se habîa enterado de esto me consultô si queria que yo trabajara para ellas, haciendo tramites ya sea en el juzgado o bancarios, yo le dije que me parecîa bârbaro. Asi comênzô esta historia.Ellas cuando podîan hacîan comentarios sobre su casi permanente soledad, a lo que yo me hacîa que no escuchaba pero estaba atento.Habîan pasado algunos meses y ya sus miradas, comentarios y risas hacia mi eran casi permanentes.Hasta que llegô el dîa.Quedê solo con Silvia toda la tarde, Mariana tenîa un trabajo en el juzgado.Hablamos bastante escritorio de por medio con respecto a su permnente soledad ya que su marido pasaba mucho tiempo como viajante fuera de su casa. Mientras ella me contaba se levantô de su sillôn y se acercô para acariiarme suavemente los hombros.Yo no perdî el tiempo tomandola de sus manos y la traje frente a mi.Justo sonô el telêfono y ella atendiô quedando de espaldas a mi.Yo seguî sentado y mientras ella hablaba con un cliente, acariciaba sus piernas.Ella comenzô a jadear, con su mano tapaba el auricular para que el cliente no se diera cuenta.Yo seguîa sin parar hasta llegar a su tanga que bajê suavemente hasta sacarsela. Levantê su poyera y besê suavemente sus nalgas hasta metir mi lngua en el culo.Ella mientras le decîa a la persona que tenîa otra comunicaciôn, sacaba todo lo que habîa en el escritorio.Luego y siempre jadeando se sentô y yo abriendole sus piernas le comî su concha.Metî mi lengua una y otra vez y un chorrito de su leche saltô a mis labios.Rapidamente me quitê mis pantalones y comencê a bombearla fuertemente.Metîa y sacaba mi verga mientras ella gritaba de placer.Aguantê lo mas que pude y me sentê trayendola hacia mi y clavandola en mi verga.Silvia se movîa muy râpio, la leche le salîa a borbotones de su concha, hasta que no aguantê mas y le acabê a dentro.Luego de un rato, le pedî que se recostara contra el escritorio abrî sus piernas y luego de lamerle su culo metiendo mi lengua, la clavê sin miramientos.Me pedía que la cojiera fuerte, y asi lo hice hasta echarme un hermoso polvo dentro de su concha.Me pidiô que no le dijera nada a Mariana.Aunque me dijo un pequeño secreto;"Mirâ que mi socia estâ muy calentita con vos".Pasaron algunos dias y Silvia por un caso tuvo que viajar, asi que quedamos Mariana y yo, pero esta vez fuî yo que arremetî sobre ella, sacando el tema de su soledad.Mientras le hablaba caminaba cerca de ella, hasta que quede de tras.Acariciê sus hombros y ella tomô mis manos.Yo me gachê y besê suavemente su cuello para decirle al oido que fueramos a mi casa.No perdimos el tiempo.Cerramos todo y pasamos a mi departamento que estâ al lado.Nos besamos largamente en el comedor, mientras lentamente fuimos a mi habitaciôn.Nos metimos en la cama.Yo besê too su lindo cuerpo hasta llegar a su concha.Mordî su clitoris una y otra vez y ella gritaba insultandome y pidiendome que la cogiera.La penetrê bombeandola muy fuerte para que la sintiera.Mariana seguîa gritando de placer.Mientras la penetraba, ella se masturbaba, eso me hizo calentar tanto que luego de sacarla le acabê sobre sus pendejos llenandolos de leche.Despuês ella subiô para cabalgar lentamente, mientras me comia sus pezones.Para finlizar la puse en cuatro y penetrê su conchita una y otra vez hasta acabar en su culo.Como su marido estaba en Europa y era viernes nos quedamos cogiendo toda la noche.A la mañana siguiente se despidiô hasta el lunes, pero me pidiô que quedara entre nosotros dos lo que pasô.Claro ella no sabîa que ya habiamos cogido con Silvia.Cuando se da me acuesto con una y si no con otra. Aparte de un lindo trabajo, la paso muy bien con las abogadas.
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Puntuación del relato

Promedio: 4.3/5 ★★★★☆  (3 votos)

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Comentarios (1)

katebrown 18 de October de 2022 a las 20:51
SEX? GOODGIRLS.CF
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