Relato enviado por:
Anonymous
el 25/4/2021.
Lecturas:4022 Etiquetas: Familiares
Relato completo
Tengo una cuñada aún soltera y creo que entera.
Siempre que podemos nos lanzamos alguna guasa verbal y refrotones en las reuniones familiares.
Un día me atreví a lanzarle una cita y aceptó. Nos citamos en su casa .
Hoy es el día que tenemos sesiones vespertinas cuando se puede y no hay moros en la costa.Y va bien todo. En la primera cita empecé suave y con mucho tacto para saber hasta donde se podía llegar.
Le pregunté hasta donde podemos llegar . Y le dije podemos empezar por arriba y por abajo .
Me dijo por arriba y hasta aquí señalando la cintura.
Vale conteste. Te propongo un pacto sellado con la boca previó a todo ello y me debes besar sellando todo con tus babas.
Qué credo eres . Le dije que sí pero a falta de sangre buenas son babas.
Me puse a su lado y probamos las dos bocas juntas y ella muy nerviosa pero con ganas.
Acercamos los labios y yo con la lengua por delante que al notarla , se regodeó con ella y yo también con la suya. Los dos babeamos y nos dimos un buen lote de besos.
Mientras besaba acariciaba sus tetas y ella consentía.
Al finalizar le pedí que se relajara , cerrara los ojos y disfrutara.
Su largo cuello siempre me había atraído y al llevar el pelo corto aún más.
La tomé entre mis manos y sujetando su cabeza lamí desde las orejas por todo el cuello y ella asentía y gozaba.
Unos chupetones en el cuello fueron mi marca duradera.
Me fui a la nariz que la tiene fina y respingona y opté por lamerla orificio tras orificio y luego al completo.
No se lo creía pero disfrutaba
Abrió los ojos y me agradeció todo.
Espera le dije , nos queda hasta la cintura y ahí hay dos tetas como dos soles que deseo hacerlas mías. Y con mucha fruición y dedicación una a una lamí sus pezones e imploraba más.
Acabado el trabajo la hora estaba cumplida , un largo y cálido beso sello de nuevo nuestro pacto.
La segunda sesión la esperaba yo más que ella .
Ella tenía miedo y yo mucha curiosidad.
Al llegar le dije , hoy toca de cintura para abajo y sonrió.
Sellamos de nuevo el pacto y sentada como estaba en el sofá tomé sus pies y con la boca repasé sus dedos gordos con regodeo. Cerraba los ojos y disfrutaba.
Mis manos abarataron sus muslos y apareció una braga negra de encaje y exclamé, vaya tesoro . Qué callado lo tenías . Espera un poco te voy a liberar estas braguitas y apreciaremos mejor la concha.
Lentamente bajé sus bragas y allí estaba sonrosada la entrada principal y brillante porque estaba muy húmeda.
La tumbé en el sofá y empezó a saborear sus aromas .
Ten cuidado me dijo. Tranquila susurré no te voy a hacer daño.
Entreabrí los labios y los lamí . Luego mi lengua sé dirigió al clitoris brillante.
Era inapreciable pero alegre . Lo succione y lo lamí mientras ella se dejaba llevar.
Después de un buen rato sellamos el pacto y le dije .
.
.
¿ Lo deseas ? Si pero despacio.
Nos fuimos a la cama de la mano , le desabroché el sujetador y allí desnuda del todo la visión era algo inimaginable.
Quería taparse pero le pedí que no y obedeció.
Tras un abrazo largo y con besos muy húmedos , dirigí mi miembro a la entrada.
Bésame me dijo . La besé y como aquello estaba muy mojado entró fácil y con el abrazo y la unión de los sexos ella me apretaba y pedía más y más.
cabalgamos un poco y pidió ponerse encima ella .
Desde abajo ella encima y yo tocando sus tetas y mi polla bien embutida en su coño , arriba y abajo un buen rato.
Volteamos de nuevo y le dije si quería por detrás , vamos , anal. No me dejó.
Optamos por una carrera no larga sino media y desembocamos en un alarido conjunto.
Qué bonito dijo y me besó.
Extenuada por la novedad y por la carrera impetuosa se le veía feliz.
Gracias , me dijo. Lo repetiremos .
Cuando quieras . Y así hasta que llevamos unas cuantas sesiones de encuentros felices.
Espero que no ocurra nada .
Y ahora tengo doblete.