Relato enviado por:
Anonymous
el 21/6/2015.
Lecturas:4798 Etiquetas: Voyeur
Relato completo
Este año me he divertido como nunca en nuestras vacaciones dejando ver a mi esposa desnuda a terceros sin que ella se diera cuenta.Somos un matrimonio de 36 y 40 años. Mi mujer, Gabriela, tiene un cuerpo normal sin curvas escandalosas pero si, es muy linda de cara. Yo por mi parte si bien soy algo gordo i. me defiendo en lo estético.
Este verano fuimos a Mar del Plata. Alquilamos 15 días en un hotel que me recomendaron unos amigos. Nos dieron una habitación en la planta baja que daba a un patio interno lleno de plantas. Como hacia mucho calor solíamos abrir la ventana para recibir el aire fresco del jardín. Asi al tercer dia de estar y mientras Gabriela se encremaba después de un dia de playa, me decidi tomar una ducha antes de salir a comer. Estaba por abrir la llave del agua cuando me parecio escuchar un cuchicheo que venia de afuera. Como el baño tenia una ventana alta me subi a un banco que había y sin encender la luz, me asome. Vi, entonces , que dos empleados del hotel estaban espiando a traves de la cortina americana de nuestro cuarto que estaba semi abierta. Sin decir nada volvi al dormitorio para avisarle a Gabriela. La encontré totalmente desnuda con su pierna derecha sobre la cama y la otra sobre el suelo, pasándose crema en el vientre y enfrentando la ventana. Estaba para comérsela. Senti una rara sensación que me hizo enmudecer. Me acerque a ella y le bese el cuello por detrás, sin obstruir la vista a los espias. Ella me dijo que me quedara quieto. No le hice caso. Como me estaba por duchar solo llevaba la toalla atada a la cintura. Le tome un pecho mientras la hacia girar. La tumbe sobre la cama y me puse a lamerle su sexo que es una de las cosas que mas le gusta. A mi me encanta porque se deja un mechon de pelitos bien prolijos.El saber que tenia espectadores me ponía super caliente. Rápidamente me extendi al lado de Gabriela ofreciéndole mi pene. Todo lo hacia de forma que ella quedara siempre enfrentando la ventana. Gabriela se llevo mi pene a la boca y comenzó a chuparlo. En segundos me descargue. Ella se sorprendio pero mas yo al ver que mi erección no flaqueaba. La puse en posición de perrito. Ella me dijo que quería lavarse la boca pero no la deje. La penetre , estaba supermojada y me deslice como por sobre una cascara de banana. Ella gimio y comenzó a moverse hacia adelante y hacia atrás. Se quejo y alcanzo su orgasmo. Por mi parte sentí que me corria de nuevo y me deje ir . Gabriela riendo me dijo :" Ahora si podre ir a lavarme" Se levanto y camino hacia el baño. Se detuvo, volvió, se arrodillo al pie de la cama y metiéndose mi miembro en la boca lo chupo unos segundos diciéndome luego: "Asi no tenes que ir a lavarte". Nuevamente sentí que comenzaba una erección. Como tardo en volver me dormi un rato. Al salir a comer había dos empleados en conserjería. Para no tener dudas dudas, les pregunte si había mas personal a esa hora en el Hotel. Me contestaron que solo ellos estaban. No tuve dudas de quienes eran los admiradores de Gabriela entonces. Mas adelante contare otras anécdotas de este veraneo.