Relato enviado por:
Anonymous
el 9/8/2026.
Lecturas:316 Etiquetas: Infidelidades
Relato completo
UN NEGRO SE COMIO A MI ESPOSA EN EL MARSomos de Argentina, somos parejas hace 28 años y nos llevamos muy bien. El relato que les voy a contar paso hace unos 3 años y es totalmente real, es la 1ra vez que escribo en una pagina de este tipo. espero que les guste.
En nuestra larga historia juntos hemos tenidos algunos encuentros con otras personas, a mi me gusta fantasear a ser cornudo, la verdad me excita bastante.
Hemos ido de vacaciones un par de veces a Miami. Una de las veces que estuvimos ahí alquilamos un dto cerca de la playa, en la zona de North beach. Una tardecita estábamos con mi esposa aprovechando el atardecer contemplando el mar de manera tranquila, casi no había nadie ahí. De repente apareció un morocho de 1,85 aproximadamente que se lo veía preocupado y buscando algo. Después de un rato sin éxitos aparente en su búsqueda me le acerque para preguntarle que había perdido. Me conto que la llave del auto. le ayude a buscar sin éxitos también, después de un rato desistió y se propuso marcharse. le pregunte su numero de te para llamarle si la encontraba ya que siempre íbamos a ese lugar. intercambiamos números y se fue.
Paso un tiempo cuando estando en nuestra casa nos hizo una video llamada, aparentemente estaba en una fiesta o algo así y se lo vio desnudo. realmente le colgaba una boa de entre las pierna jaja, nos reímos un rato y corto pero a mi me dejo pensando muchísimo.
Al año siguiente fuimos a Miami nuevamente. le escribí a Tito, así le decían ya que era de EEUU pero sus padres eran cubanos, intercambiamos mensajes y quedamos de vernos en la playa Houlover que es nudista. Llegamos 1ros y nos acomodamos, nos sacamos toda la ropa y nos pusimos a tomar sol. Nos llego un mensaje de el preguntándonos donde estábamos, nos ubicamos y se instalo al lado nuestro. Tenia un equipo de camping muy preparado con reposera, sombrilla, una conservadora llena de cervezas. Se empezó a acomodar y se saco la ropa, realmente tenia una poronga descomunal, mi esposa no pudo evitar hacer una broma sobre su tamaño. ya relajados nos pusimos a conversar de cualquier cosa, pero la conversación cada ves se fue yendo para el lado sexual. Le contamos alguna de nuestras travesura y la cosa se puso mas picante. Se ofreció a ponerle crema a mi sra aprovechando acariciarla por todos lados, después le pidió que le pasara crema a él, ahí el muñeco empezó a crecer. El nos invito a refrescarnos al mar, les dije que vayan y que después me llegaba. Me demore un rato y al llegar cerca me di cuenta que se estaban besando apasionadamente en medio del mar. Me quede a cierta distancia a observar. los besos cada ves fueron mas apasionados como así también el franeleo, yo no lo podía creer pero sabia que me gustaba mucho lo que veía. Así fueron pasando los minutos hasta que ella cruzo las piernas por su cintura para acomodarse mejor, la penetración era eminente. me di cuenta del momento justo por la cara de mi esposa, se estaba comiendo 23 con de carne negra sin disimular nada, tanto era el descaro de sexo descontrolado que las personas al rededor se empezaron a dar cuenta y no dejaban de mirar. Mi excitación era altísima, hasta que tito se descargo entero dentro de ella, la escena parecía de una película porno. Decidí salir y esperarlos afuera. cuando estaba reposado en la sombrilla llegaron y pude ver en mi esposa semen goteando de su vagina. Tito se despidió y no lo volvimos a ver jamás, nosotros nos volvimos al departamento donde le pase la lengua por su concha salada y gusto a semen, después cogimos como locos pensando en lo que habíamos vivido. ojala podamos repetir algún día.
M.G.
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