Relato enviado por:
Anonymous
el 28/12/2021.
Lecturas:1382 Etiquetas: eroticos
Relato completo
Fuimos este año de vacaciones allí y lo que sucedió era algo que lo tenía ella entre ceja y ceja.
La capital del vicio , el anonimato . Todo invitaba al parecer para tener un encuentro apetecible.
La forma , la más normal en la vida . Fue ponerse a la venta como la miel y los moscones acudieron .
Poca ropa , muchas miradas sensuales y acertar en la elección.
Tramaba algo importante y desde luego que fue .
Estaba en la barra sin disimular , tenía toda mi aquiescencia para tener una fiesta íntima estando yo presente.
Pasaron cincuentones , sesentones y cuarentones . Pero también hubo mejicanos , chinos , negros , latinos y mucho gringo.
El muslo brillaba como un imán. La apuesta era que ella decidía y yo no decía nada .
Fueron dos o tres intentos fallidos hasta que llegó un mulato fornido que además hablaba español.
El flirteo duró lo suficiente para concretar . El morenito tendría unos 35 y nosotros 42.
El material era bueno y prometía.
Subiendo en el ascensor del hotel la vista se le iba al paquete .
El muchacho tenía buena pinta , parecía limpio y con modales .
No se acercó demasiado hasta que llegamos a la habitación.
Se despojaron las ropas y yo me acomodé.
Mientras mutuamente se desnudaban se dieron piquitos en la boca y decidieron ir a la ducha .
Los miré desde fuera y la elección era buena . Su guiño de ojos respecto al tamaño lo decía todo.
NO era la mayor ni era descomunal pero bastante mayor que la mía.
Se frotaron bien y luego lo llevó a la cama cogido justo de ahí , que lo tenía bien tieso.
Allí el preludio con besos , tocamientos , pellizcos y sobeteos los puso a tono.
Sus profundos besos eróticos desbordaban placer .
Poco a poco descubrieron sus cuerpos y debo decir que era un artista .
Los sobacos, pezones , labios de arriba y de abajo y el cuello y los pies . Todo desde arriba hasta abajo.
Un 69 largo largo y mamadas que a mi no me las hace tan largas .
Se pidieron permiso todo en español y apuntó a la diana.
Era profesional y no puso pegas al condón.
El ritmo que impuso era variado , lento, rápido . De medio lado , por detrás .
Y la traca final.
No había gemidos , eran gritos .
Una y otra vez y el estertor final de ambos culminó la coyunda y la yegua estaba feliz y el semental también.
Descansaron , él se lavó de nuevo y con un besito se fue dando las gracias .
Me acerqué a ella y olía a macho .
Me acercó la nariz a su vagina y me diji , huele .
Estoy feliz , soy toda tuya , gracias .
Y allí mismo sin otra espera cabalgamos juntos .