Relato enviado por:
Anonymous
el 7/6/2026.
Lecturas:234 Etiquetas: Infidelidades
Relato completo
ya no le peleo a mi marido por sus infidelidades, ya gozo con el de sus encuentros sexuales fuera de nuestra casa.Mi esposo es tremendamente ardiente sexualmente hablando. por lo que durante los 25 años de matrimonio he llorado mucho por sus infidelidades y porque se me pierde casi todos los fines de semana. El es ejecutivo de una empresa de servicios gana muy buen dinero y me mantiene cubiertas mis necesidades y las necesidades de nuestros 2 hijos que ya están en la Universidad. Mis hijos me han sugerido que me divorcie y nunca lo he aceptado pues mi esposo me come demasiado rico.
desde hace año y medio las cosas han cambiado, no porque se haya vuelto fiel sinó por lo siguiente:
Mi madre se puso malita de salud y fuí con el consentimiento de mi marido a acompañarla una semana.
decidí regresar a casa al quinto día pues mi hija decía que me extrañaba mucho y llegué a mi casa como a las 11 de la mañana, entre con mi maleta y exhausta por las 8 horas de camino por carretera, pues es mas fácil llegar a mi pueblo por tierra que por avión.
la puerta estaba con doble cerradura por lo que supuse que estaba deshabitada a esa hora, además porque era hora de trabajo para mi marido y de clases para mis hijos.
entré directo a la nevera y me tomé un refresco, mi garganta estaba seca y luego subí las gradas, camino a mi cuarto, que me extrañó se encontrara con la puerta abierta. al estar dentro del mismo, encontré regadas en el piso, prendas de hombre y de mujer en gran desorden, pero no había nadie. bajé i fuí directo al jardín interior buscando el área de la piscina y tampoco había nadie... intrigada fúí al área del jacuzzi y salón Turco y a medida que me acercaba escuchaba voces, reconocía la de mi marido pero la otra, voz femenina, no la identifiqué... wau, que cuadro vi. sorpresa inmensa!!!... mi marido de pié y de lado hacia la puerta donde yo estaba petrifica y una mujer morena de hermosas formas de unos 35 años, con unos pezones agresivos hacia adelante, más grandes que los mios, un culo natural hermosamente parado y firme, de rodillas frente a mi hombre agarrando con dos manos la verga de mi esposo, tremendamente erecta, tiesa a reventar, con esas venotas a punto de explotar, y su boca en esa enorme cabezota que tantas veces me hizo gritar de placer y en sus manos como dije, esos 8 cm de diámetro, gruesa vergota que me encantaba y que por primera vez la aprecié en todo su explendor en manos de otra mujer.
estaba a punto de emitir un soberano grito, cuando mi esposo fijó sus ojos en mi diciendome ricamente... "HOLA MI AMOR LINDO", ¡¡¡que cínico!!! pero que liiiindooooo, y luego dijo a su amante: Esta mujer es el amor de mi vida, la madre de mis preciosos hijos y la dueña de mi corazón..... y se ahogó mi grito de ira.... no sabía que decir.... y ella sacando esa enorme verga de su boca, dijo: mucho gusto señora... y de verdad lo siento, pero su esposo me encanta solo para tener sexo... no quiero quitarle su puesto, no soportaría sus infidelidades, pero me lo como muy rico, lo siento, no pensé que usted pudiera enterarse de mi.
mi esposo revestido de todo ese cinismo me invitó... quédate mi amor, o si prefieres báñate y déjame verte aquí desnuda, eso me pone muy cachondo, eres muy bella desnuda preciosa.
Como un robot, con un enredo en mis pensamientos, como autómata, me metí a la ducha y mientras me bañaba, empecé a sentir excitación en todo mi cuerpo por la experiencia de ver a mi marido culiando con otra mujer.
Me bañé y sali y esa mujer seguía haciendo gemir a mi marido con tremenda mamadota, pasando su lengua cpor el tronco de esa vergota, que seguía inmensa, mi marido me señaló la silla para que me sentara y así lo hice mientras veía la lengua recorrer cada venota de ese tremendo trozo de carde que por la mamada estaba brillante, luego incomprensiblemente, ese grueso tronco de hundía y desaparecía en esa garganta que se inflaba al entrar y luego salia y luego volvía a entrar, ejercicio continuo que hacía gritar a mi marido y estallar con un gemido de "delicioso, riiiicooo" repetida como una lección y yo ya ardía por dentro, mis tetas se puesieron duras, mis pezones se engrosaron y se pusieron tiesos y mi coño comenzó a humedecerse rapidamente y al momento estaba como un charco y yo me sentía cachonda como nunca antes.
Mi macho, la hizo poner en pié y el se sentó en el sofá del salón donde estabamos, saloncito previo al sauna turco y Jacuzzi.
la hizo colocar de espaldas a el y observé como abría sus piernas en posición de pié, para luego verla descender su coño buscando la cabezota de la enorme verga de mi marido. Cuando la cabezota de su verga tocó la cavidad de su boca vaginal, se le escapó un "DIOS MIO QUE RICO".... Y mientra ese tronco grueso la abría seguía repitiendo QUE RICO, QUE RIIIICOOOO, QUE DELICIOSO, mientras esa pollota, desaparecía en ese coño que ya le chorreaba su líquido por sus muslos.
Mi marido comenzó a subirla y enterrarla en ese bello trozo, agarrándola por su culazo y dejándola caer con fuerza sobre su pollota.
Yo me sentía morir, mi marido me miró y no se que vió en mi cara que con un ademán de su mano me llamo y yo indecísa, como una autómata me levante y camine hacia el... me tomó la mano t me colocó a la espalda del sofá y me haló para que me subiera en el espaldar, así lo hice, una pierna a cada hombro de el, me hizo levantar un poco y ponerle mi coño que parecía un lago lleno de líquido presemen, empezando con su boca abierta a chuparme todo mi coño y unos segundos despues estaba soltando mi primer orgasmo mientras escuchaba los jadeos profundos de placer de mi compañera de follada y luego la escuche gritando, siiiiiiiiiiiiiiiii, ricamente.... largameeeeeente. se bajó aquella mujer y yo ocupé su lugar, y pareciera que fuera una vergota extraña para mi coño, entraba lentamente y mi coño vorazmente empezó a tragarse esa tremenda vergota, como si guera lo último que me fura a suceder, sentí las manos de mi marido subiéndome y dejándome caer sobre ese gran trozo.
senttía que ese vergon me abría como si fuera extraño para mi y un momento despues mi marido me dijo ya viene mi leche, la uieres??? y yo grité SIIIIII, mientras en convulciones me regaba sobre esa deliciosa pollota y sentía como palpiyaciones las arremetida de esa bella vergota soltándome su leche en grandes cantidades calientes y sabrosas.
ya no le peleo, por lo menosuna vez por semana me invita a un trio o a una orgía donde soy atravezada por grandes y maravillosas vergotas que me hacen gozar mucho.