Relato enviado por:
Anonymous
el 20/8/2026.
Lecturas:172 Etiquetas: Voyeur
Relato completo
Como fue que, casi accidentalmente, me inicié en el excitante mundo del Voyeurismo, estimulado por la notoria y exhuberante hermosura de mi nueva vecina. Espiando a mi vecina
Este es el relato de un encuentro sexual que ocurrió en la privacidad de la recámara de mi vecina, y aunque a mí me excitó y lo disfruté muchísimo, pues al observarlo pude cumplir una Fantasía Erótica y Sexual, también debo confesar que me causó algo de perturbación al reconocerme como un Voyeurista intrusivo de la privacidad ajena.
Vivo en un fraccionamiento donde la constructora diseñó una calle con casas del mismo diseño arquitectónico, con la gran homogeneidad que existe, es casi como si las casas hubieran sido producidas en serie en una línea de montaje.
Frente a mi casa, a unos pocos metros hay otra casi exactamente igual a la mía, frente a la ventana de mi recámara, se encuentra la ventana de la recámara de mi nueva vecina, quien es la protagonistas de esta historia.
Ella es una mujer muy hermosa y atractiva, llamó poderosamente mi atención desde la primera vez que la ví. Sin dudas la mejor parte de ella son las tetas que tiene, que son grandes, firmes y rozagantes, supongo que ella debe ser muy consciente de su gran atractivo, ya que las suele exhibir y lucir en sexys y entalladas blusas de muy generosos escotes...
Hace algunas semanas, mientras yo estaba cerca de la ventana de mi cuarto, la vi muy desprevenidamente a través de la ventana de su recámara, y entonces me dió una gran curiosidad por espiarla para verla mejor, ya que había buena luz dentro de su casa y yo tenía un muy buen ángulo de visión.
No había forma de que ella se percatarse que yo me encontraba observándola desde el interior de mi recámara, ya que los cristales de mi ventana, que se encontraba cerrada, están recubiertos de una película polarizante con acabado espejo, e impiden el paso de la luz y la visión desde el exterior.
Así que al amparo de la clandestinidad, yo seguía espiándola desde mi ventana y ella sin tener la más mínima noción de estar siendo atentamente observada, se quitó la blusa que traía puesta, y posteriormente también se retiró el brasier...
Se retiró una preciosa prenda de lencería de media copa de encaje, supongo que su talla debería ser algo así como 38 C, o quizás D, el caso es que así fue como ví por primera vez a esas hermosas tetas en todo su espectacular esplendor...
Estaba completamente extasiado mirando la hermosura expuesta de mi vecina, y no podía creer lo que veía, ni tampoco la gran excitación que había despertado en mi.
La candente escena duro unos minutos, y terminó muy abruptamente cuando ella se vistió con una bata, y se dirigió al baño para ducharse. Estuve atento a su retorno, pero luego de más de media hora, solo pude captar muy breves y esporádicos atisbos...
Aunque frustrado, también estaba muy excitado, y en ése momento llegué a la conclusión que debía conseguir un buen par de binoculares...
Comencé a masturbarme mientras que en mi mente recreaba las candentes y muy excitantes imágenes que minutos previos había tenido la suerte y el placer de poder observar...
Mi vecina, cuya espectacular hermosura yo siempre había tenido que ver muy rápida y someramente, ahora me brindaba generosa e inadvertidamente el grandioso e incitante espectáculo de sus tetas desnudas a pocos metros míos.
Me imaginé incluso viéndola a través del potente aumento de un par de binoculares, y la sola idea, logró que mi elevado nivel de excitación, estallara en un intenso orgasmo mientras me masturbaba.
Desde esa ocasión, conseguí un par de binoculares de muy buena capacidad de aumento y de visión autoajustable, con los que estuve observando y muy al pendiente de sus movimientos cuando yo estaba solo en mi recámara, para ver si la volvía a ver otra vez.
Me sabía la disposición de su recámara de memoria, con el poder de aumento de los binoculares, era como si yo estuviera en el interior mismo de la recámara. De hecho, podía ver la manecilla del segundero del reloj de pulsera que se retiraba siempre y dejaba sobre su buró, marcando el paso de cada segundo, desde mi furtiva posición de acecho.
Alguna que otra vez, logré verla desnuda antes de ducharse pero siempre fue una muy fugaz visión, y casi siempre con muy poca iluminación, por lo que no se trataron de avistamientos muy memorables ni tampoco demasiado excitantes.
Pasaron así los días y las semanas, y yo ya casi había perdido el interés en acechar a mi esquiva presa habitual, cuando sucedió algo que volvió a revivir, e incluso también acrecentó mi nivel de interés y excitación al respecto...
De pronto ví en la ventana de la sala de mi vecina, al que supongo era su novio, o su amante, con ella a su lado conversando mientras ella estaba ataviada con una blusa muy ceñida y escotada que exhibía e clara y generosamente la espectacular turgencia de sus hermosas tetas...
A pesar de la distancia que nos separaba, gracias a la capacidad de amplificación de los binoculares, pude notar muy claramente que sus deliciosos pezones se hallaban erectos... Estaba excitada!
Quizás tanto o más que yo, que también me encontraba experimentando una gran erección, aunque la mía se encontraba en mi entrepierna. Supuse que era cuestión de tiempo para que se diera un encuentro más íntimo e interesante.
Como un paciente cazador que a avistado a su presa, y ajusta la mira telescópica de su rifle, yo coloqué los binoculares sobre un trípode que previamente había instalado en mi habitación, apague las luces y abrí muy poquito la persiana, para que así me permitiera tener una mejor visión mientras permanecía totalmente al acecho furtivo.
A los pocos minutos, el novio se queda sentado solo en la sala, y ella se va de la escena, y luego re aparece en su recámara totalmente desnuda, como nunca antes la había visto.
Me refiero a que ni siquiera llevaba puesta una tanga, deambulaba de aquí para allá por su recámara como si buscara algo...
Obviamente me excité muchísimo por ver sus hermosas tetas que ya había visto, pero nunca tan claramente y además estaba observando por primera vez su vulva, su redondo y suculento trasero, así como a sus bien torneadas y espectaculares piernas..
En ese punto, extraje mi erecta verga de la bragueta de mis pantalones y comencé a masturbarme mientras la seguía espiando, ella buscó y extrajo un juego de lencería de encaje de los cajones de su clóset, así como un vaporoso Baby Doll que hacía juego con el resto de la lencería...
La ví ponerse todo el sexy y sugerente atuendo, al que completó con un par de zapatillas de tacón alto, como si de un ajuar nupcial se tratase, se vió en el espejo, y cuando estuvo convencida que lucía en verdad espectacular, bajó de su recámara nuevamente a la sala...
Su novio se puso de pie en cuanto la vió descender por las escaleras, se acercó a ella y la abrazó para luego fundirse en un ardiente beso...
Se sentaron en el love sit de la sala, él le frotó las tetas y comenzó a hacerle masajes en la espalda, mientras ella disfrutaba de los masajes, por momentos bajaba su mano derecha para también frotar la muy protruyente entrepierna de su novio...
Yo a esas alturas ya no podía más de la excitación y rogaba por que no ocurriera nada que me impidiera seguir viendo el espectáculo que se ponía cada vez mejor.
Para esos candentes momentos, el nivel de las caricias de la pareja, era en verdad ardiente. El novio había extraído las tetas por el gran escote de la blusa, y lamía y succionaba con gran placer los pezones de aquel gran par de hermosuras...
Ella, por su parte, con una expresión de gran placer y excitación reflejada en su rostro, desabrochó el pantalón de su novio y sacó su verga para llevársela a la boca sin rodeos para comenzar a lamerla y succionarla con el mismo ahínco y fruicción con la que su novio lo hacía con sus pezones, mientras yo miraba muy atento y extasiado.
Se detuvieron y eso me dió una pausa de tregua que impidió apenas que yo estallara en un intenso maremágnum orgásmico. Los ví subir por la escalera para dirigirse a la recamara...
Ajusté el ángulo de visión de mis binoculares haciéndolos girar sobre el trípode, y los volví a enfocar en el campo de visión del dispositivo de aumento.
Al instante ella estaba en el centro del visor mamándole la verga nuevamente a su novio muy frenéticamente, al mismo ritmo con el que yo también me encontraba masturbándome...
Ese ritmo frenético siguió hasta que de pronto él le llenó la boca de semen, lo supe porque ella dejó caer un poco sobre sus hermosas tetas, al mismo tiempo que yo explotaba derramando mi propio semen sobre una de mis manos.
Mi vecina se acercó a la ventana, o sea que se acercó un poco más a mí y pude ver sus perfectas tetas con restos de semen sobre sus rosadas areolas y pezones. Esa es una imagen que no creo que yo pueda borrar de mi memoria, al menos no mientras tenga vida...
Sé que muchos lectores creerán que está historia es solo una mera Fantasía Sexual, que es el producto de una mente febril y que nunca ocurrió sino en los desvaríos de un cerebro intoxicado por la abstinencia y el semen retenido...
De nada serviría jurar que es una historia que en realidad ocurrió, y que presencié desde mi privilegiado escondite. Lo que espero que sí sirva para convencerlos, de la veracidad de mis relato, son algunas de las imágenes que logré capturar de mi hermosa vecina en plena acción sexual explícita.
Debo confesar que si bien ésa fue la primera sesión de sexo en la que tuve la enorme fortuna de participar como furtivo espectador, no fue la única...
Han habido varios encuentros más, sobre los cuales pienso escribir, así como ofrecer también evidencias gráficas que atestiguan la autenticidad de todo lo que relato.