Relato enviado por:
Anonymous
el 19/12/2017.
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Relato completo
Mi esposa carece de afecto a menudo en sus fases algidas propias de su enfermedad y recurre a un amigo que le vuelve tranquila y sosegada después de copular
Por eso no es extraño que aparezca por casa y señoree mi hogar teniendo a ella de perrito faldero para satisfacer sus gustos y caprichos .
Mi alternativa es pasar o bien ponerme cachondo cuando enfilan por el lado sexual.
Allí se solazan , campan a sus anchas , se rebozan , se muerden , se besan , se masturban y quedan saciados y rendidos sin poder levantarse y comen algo preparado para volver de nuevo al lecho.
Esto dura entre dos o tres días cuando se sumerge de nuevo en la abulia y se transforma .
Entonces la cuido yo y me como todo con patatas.
El sexo no forma parte de nuestra relación y me conformo con satisfacer mi miembro alegre practicando a solas.