Relato enviado por:
Anonymous
el 12/10/2026.
Lecturas:159 Etiquetas: Confesiones
Relato completo
Hola a todos, mi nombre es Manuel, soy propietario de un taller pequeño de fundición, y nunca esperé, comerme a una muy respetable ingeniera civil, casada con tres hijos, clase alta y muy simpática. este relato es real y deseo compartirlo con todos ustedes.Mi nombre es Manuel, soy propietario de un pequeño taller de fundición, acá en una ciudad de la costa norte de Colombia, tengo 46 años cumplidos, casado, tengo dos hijos, mi especialidad es hacer piezas por medio de la fundición, ya sean en hierro gris, bronce y/o aluminio, los contratos mas grandes, son para hacer tapas de alcantarillado, bolardos, bancas para parques, etc. En una ocasión observé, que había una obra para pavimentar una calle, y entonces me acerqué y pregunté, cual era el director de obra, éste me respondió ¡ hable con la ingeniera Claudia ella está en las oficinas del consorcio ubicado ( en tal parte). Fui y me entrevisté con la susodicha ingeniera, una mujer de unos 38 años cabellos negros, ojos café, 1.60 de estatura, piel trigueña, con un cuerpo regular, y de un temperamento antipático, hablamos y le propuse mis productos, ella me dijo le llevara la cotización especialmente de los bolardos cuanto ante, al día siguiente, llegue a su despacho y nuevamente hablamos, entonces me dijo: señor Manuel, hay tres cotizaciones mas bajas que la suya huuu, así que no creo que pase, yo le dije, ¡ bueno mis bolardos son de muy buena calidad, y eso los hace valer un poco mas!. Ella sonrió, y me dijo, yo esta tarde hablo con mi jefe y el dirá, espere mi llamada, al día siguiente, timbró mi celular, era la ingeniera, me saludo y me dijo: señor Manuel, será que podemos hablar, pero personalmente, no aquí en la oficina, mas bien en su taller, le dije: bueno esta bien cuando viene, me contestó esta tarde a las tres de la tarde; Bueno la esperaré, preciso alas tres llegó entró a mi humilde oficina nos saludamos con respeto y entablamos lo del negocio, entonces me dijo: señor Manuel, el contrato está por 37 millones de pesos, yo estoy dispuesta a ayudarlo ante mi superior, pero esa ayuda tiene un precio..... Yo me dije para mis adentros, ya me va a extorsionar, y preciso, entonces me dijo: señor Manuel mi cuota es de 2 millones de pesos, uno al empezar y el otro me lo dá cuando entregué el trabajo, le contesté ingeniera no me queda alternativa, y cerramos el trabajo, al día siguiente fui llamado a firmar el contrato, me entregaron un cheque por el 50%, lo cambié y la llamé y le entregué el millón de pesos, me agradeció y me pidió le entregara cuanto antes los bolardos para así aligerarme lo del resto de la plata, los días pasaron, entregué el trabajo y de una plata que yo tenia ahorrada le di el resto de lo acordado, ella me agradeció y me dijo que en ocho días me salía el pago, a los ocho días preciso me llamó para entregarme el cheque, lo cobré y en la tarde se presentó a mi taller en su carro, me dijo que quería hablar conmigo y entonces empezó: Ay Mañy, mira yo te ayudé, vienen mas contratos, así que necesito que me hagas un favor, me prestes plata, es que estoy pasando por una situación muy difícil, mi marido no tiene trabajo, lo que gano en el consorcio no me alcanza para pagar las pensiones de mis hijos en el colegio, y además debo la letra del carro, por favor ayúdame ( ya no era EL SEÑOR MANUEL; ahora era MAÑI TU ) yo le contesté listo y con mucha cautela le dije que quetal si le daba 400.000 y teníamos una relación intima sin afectar nuestras vidas conyugales, se puso roja me miró con ira y se marchó, yo para mis adentros solo pensaba ( me creerá pendejo) tan sudada que es mi plata para darla así por así, pero al día siguiente me llamó y me dijo que si podríamos hablar, le manifesté que sí. Pero después de las 5 de la tarde, pues a esa hora ya los muchachos se habían ido a sus casas y quedaba solo, me dijo listo, a las 5: 10 llegó me pidió meter el carro dentro del taller, cerré puertas y entramos a la oficina: Me dijo bueno Mañi, aquí estoy, la mire a los ojos, me le fui acerando, y me dijo, un momento y los cuatrocientosmil pesos, busqué en el cajón y los puse encima del escritorio, ella de pie me dijo: no tengo alternativa, acto seguido le, le dije tranquila nada malo va a pasar, me le acerqué y le desabroché el pantalón, entonces me dijo, por favor, le exijo lo siguiente: no crea que soy una puta, no me baya a tratar mal, no me haga chupones y por favor con condón, le respondí, ¡si señora! la desnudé y allí sobre unos bultos de Bentonita me la comí, duramos mas o menos una hora y media, fue placentero haberme comido a tan bella señora, eso fue en el mes de Abril de 2017 después de eso, lo hemos hecho unas cuatro veces mas, muchas gracias por la atención prestada y esta fue mi historia