Relato enviado por:
Anonymous
el 3/10/2017.
Lecturas:3642 Etiquetas: Fetichismo
Relato completo
Unas bragas olvidadas fueron el detonante de una apasionada aventura.
En mi oficina tuve un día una aventura con mi compañero de mesa .
Estamos unos frente al otro y se que me fisga continuamente lo que hago.
Está salido a pesar de estar casado.
Y mi especialidad es el cruce de piernas.
Un buen día para dar más emoción fui al baño y las colgué en una esquina para recogerlas más tarde.
Volví a la mesa y él no estaba .
Volvió en dos minutos y acariciaba algo negro que no sabía qué era .
Intenté el cruce rápido para espabilarlo y atraerlo.
Fue más rápido que yo , miró , disfrutó y se llevó a la nariz lo que tenía entre manos .
Y era mi braga olvidada en el baño.
La olió profundamente y me miró.
Se levantó de la mesa y tomó mi mano .
Me llevó al cuarto del archivo y tras una estantería me metió su lengua en mi vulva.
Luego quedamos me dijo.
A la salida del trabajo allí estaba esperando.
Caminamos y fuimos a su coche . Había oscurecido y me llevó a una zona semivacía .
Paró y palpó mi sexo y se desabrochó el pantalón .
Me vine arriba y me lancé a por aquello brillante.
Una y otra vez lamí aquella verga que me volvía loca.
Una y otra vez chupé y chupé y explotó.
Se puso perdido y se limpió con un pañuelo.
Me llevó a casa y me pidió calma.
Al día siguiente me pasó una nota donde pedía sexo a solas y con tranquilidad.
Esperamos y planeamos y un jueves después del trabajo nos fuimos a un hotel .
Y lo hicimos bien , tranquilos .
Hoy transcurridos dos años seguimos practicando y mantenemos nuestras parejas .
El sexo de esta forma se mantiene vivo y la pasión es más grande.