Relato enviado por:
Anonymous
el 4/5/2022.
Lecturas:2700 Etiquetas: Maduras
Relato completo
Siempre he pensado que no existe acto más íntimo que el beso.
Es ahí donde los fluidos se intercambian. Los rostros están muy cerca . Propicia ver a la otra persona disfrutar del encuentro y eso aún excita más.
Pues bien , lo que nunca había sido aquella tarde ocurrió.
Una de mis amigas más íntimas desde la juventud con la que nunca compartí nada más que deseos y fantasías me hechizó y yo a ella .
La tarde transcurría y De pronto nos miramos a los ojos , los dos tan cercanos estábamos que nos embelesamos y prendió.
Nuestras bocas se unieron un poco y luego se anegaron con babas , apretones , tocamientos y penetración.
Fue todo lento porque había que disfrutarlo .
Su cuello era suculento , largo y se deslizaba a un escote profundo donde mi boca desembocó en un canal profundo con dos montes gordos .
Era increíble . Disfruté y disfrutó . Me abrazaba y más las chupaba , las tetas , las orejas y tras ellas .
Gemidos , suspiros , lamentos profundos y placer , mucho placer .
Exploré lentamente su boca con mi lengua y ella respondía aún más .
Y pedía más .Qué bien repetía .
Paré un poco porque la prisa no es buena consejera y deslicé mis manos hacia sus muslos .
Allí encontré un manjar . Estaba muy mojado pero alegre porque deseaba tragar y yo meter.
Me entretuve en saborear aquellos labios brillantes , carnosos y deliciosos .
Ella aún se abría más . Y gemía .
Sus poderosos muslos atraparon mi cabeza entre ellos y no la soltaba .
No había marcha atrás . Ví el agujero malvado entreabierto y allí fui.
La penetré con fuerza y ganas . Mis muslos y los suyos se golpeaban y emitían un cadencioso ritmo.
Desnudos los dos , abrazados y enganchados como los perros.
Una y otra vez el golpeteo resonaba . Su boca se abría y entraba con mi lengua.
Tras un jadeo delicioso paramos . Nos miramos y nos tocamos .
Le dije que estaba muy buena y asintió . Tú más .
Te deseo , me gustaría seguir y no acabar .
No te preocupes , esta noche mi casa es tuya y mi cuerpo también .
Y aquel día renació de las cenizas todos el estrépito sexual retenido largo tiempo .