Relato enviado por:
Anonymous
el 25/12/2020.
Lecturas:1699 Etiquetas: Fetichismo
Relato completo
La afición al juego se transformó en algo cotidiano.
El sexo es perverso y te atrapa y a ella y a mi nos engulló.Ella acostumbra a ir a la playa y tostarse al sol.
Le gusta provocar y su bikini es todo un poema. Es de rejilla y blanco . Destaca el vello púbico que no se lo depila y por ello desborda por sus costados.
Pero una vez que llega a su zona favorita donde hay gente de lo más perversa hace una batida visual y si es posible elige algún candidato y si no es posible espera la llegada de alguien.
Sus armas principales son su cuerpo y su sedutora capacidad para ligar.
Acostumbran a ir los más valientes buscadores de hembras y ella es una hembra completa .
Sus medidas , sus rotundas curvas en caderas y pecho no son excesivas pero llaman la atención.
Tumbada al sol siempre merodea algún buscón y ella observa , busca al campeón mejor dotado.
Si la concurrencia es abundante no duda en compartir su espacio y que se disputen entre ellos la ocasión de seducirla.
La mayoría de los días no ocurre nada , aprendices solitarios , mirones ocasionales y profesionales pocos.
Por eso cuando llega caliente y me dice que hoy nada , la tomo entre mis brazos y consigo que preste su atención en mi.
No es difícil para mi pues está predispuesta por la caza mañanera .
La tumbo un poco , la miro con regodeo y pasión y me sumerjo en ella lamiendo sus mejores rincones .
La boquita húmeda me acoge con fruición tanto mi lengua como mi miembro.
Sus brazos en alto me permiten saborear sus axilas depiladas y carnosas que saboreo y me deleito con ellas .
Bajando bajando , dos hermosos balones acogen mi rostro entre ellos y succiono su pezones poniéndola al máximo de vueltas .
Por último ya queda poco para el final pero el ombligo me atrae y por la línea más directa accedo a la cueva profunda y aromatizada . Despejo el bosque abundante e introduzco el hocico .
Un placer , sus jugos que para entonces brotan diciendo come come me saben a gloria .
Mi pene hambriento desea introducirse allí y consigo penetrar.
El vaivén , la cabalgada , los jadeos y gemidos acompasan el contoneo de sus caderas y su boquita abierta me produce fantasías terribles que hemos compartido con extraños .
Una y otra vez hasta que en la recta final nos desfondamos y descansamos .
El sexo es alegre y por eso lo cuento , cansa pero relaja.