Relato enviado por:
Anonymous
el 5/10/2015.
Lecturas:2130 Etiquetas: Confesiones
Relato completo
Noche de lujuria y desenfreno con amigosLas fiestas de nuestra ciudad estaban justo en el final.
Era verano caluroso , la cena impecable , las risas a tope y luego llegó la locura.
La casa de mi amigo era un chalet al lado de la ciudad , los invitados éramos ocho .
Ocho locos y locas sobre todo una .
La tal una era una antigua amiga a la que todos la habíamos dado un buen repaso.
Y como siempre dio mucho juego.
Las conversaciones picantes eran la tónica de la noche y los puestos en la mesa estaban a propósito para no tener al lado a nuestra pareja sino a la del amigo o amiga porque también tenemos una pareja lesbiana.
El juego consiste principalmente en levantarse uno de nosotros cada vez que se levanta una de ellas.
La excusa vale cualquiera y por la casa se pueden hacer excursiones de cualquier tipo.
Salvo la habitación de los dueños , el resto es zona de libre acceso.
Las lesbianas también participan y están bastante solicitadas.
La primera en levantarse fue la dueña de la casa y todos nos miramos hasta que su compañero de mesa le acompañó. No se hicieron comentarios pero todos pensamos lo mismo supongo.
Ya habían tenido un rollito una vez y supongo que querrían recordarlo.
El tiempo que tardaron en volver fue suficiente para hacer algo consistente.
El movimiento funcionaba , mi mujer ya había tenido su momento de fiesta y ahora me tocó a mi.
Una necesidad perentoria hizo que mi huída al baño estuviera acompañada por la dueña.
Me hizo el favor de indicarme el mejor baño y se quedó en la puerta mirando.
Bueno mirando y algo más . Se frotó bien sus tetas en la complacencia de mi polla.
Al terminar me acerqué y la besé con lengua.
Me tomó el paquete con fuerza y seguimos enganchados un buen rato. Nuestras lenguas no se soltaban , nuestros fluidos se intercambiaban y nuestros sexos pedían ayuntamiento.
No conseguí bajar las bragas por las prisas pero aparté a un lado y su rajita permitió el paso de mi polla.
Aquella boca hambrienta estaba chirriada y la mía gimiendo también.
El acceso fue fácil y la postura elegida encima de una mesa favorecía la visión de sus piernas colgando de la mesa. De esa manera ella más o menos cómoda y yo podía hacer fuerza hacia dentro con ímpetu.
Una y otra vez arremetí y ella pedía más. Me pidió , lleno por favor.
Y descargué todo.
Se peinó y volvimos de la manita a la mesa .
Mi mujer me miró fijamente y me dijo que me quitara algo de carmín de la barbilla.
La muy zorra estaba atenta a todo.
Luego me comentó los comentarios en nuestra ausencia incluídos los del marido.
La tardanza era el principal argumento esgrimido y todos recordaban una nochecita que habíamos tenido hacía más de cinco años.
Aquella noche dio que hablar bastante , era en una fiesta también y nos pillaron con las manos en la masa en la bodega de un amigo .
Luego ambos nos casamos y nada ha ocurrido hasta esta fiesta.
Pero el ambiente caldeado preparó la última sorpresa . Mi mujer se levantó y miró a toda la mesa .
Una de las amigas interpretó su pensamiento , era una de las lesbianas pero ella quería más.
Y optó por el dueño.
Lo que allí pasó lo supe más tarde cuando nos contamos todo.
Quería que la fiesta subiera de tono y sentir el sabor de una mujer y a la vez la seducción del macho propietario que es un macho alfa y alto ejecutivo que levanta pasiones.
Y lo que hablamos mientras ellos hacían de las suyas eran las correrías de él antes del matrimonio.
Su mujer no sabía todas y se enteró de sus andanzas y sus amiguitas incluídas las de algún prostíbulo.
Tras un buen rato llegaron los tres y aplaudimos todos incluído yo .
La fiesta culminó enseguida y con regocijo nos retiramos .
En el trayecto miré a ella y con miradas cómplices nos hicimos un guiño.
Somos bastante liberales y sabemos no dar celos delante de amigos y sí en cambio dar morbo, mucho morbo.
El juego del sí pero no lo llamamos.
Nos da bastante resultado.
Siempre hay alguien que entra al trapo , bien a ella bien a mi .
Y en la alcoba lo recordamos.
Acostumbra ella a ir más bien corta y al sentarse deja al descubierto los ligueros.
A veces se queda con las piernas separadas esperando quién observa.
Y tiene a un amigo medio loco y con ganas.
Es un poco parado pero los ojos los tiene vivos.
Bueno , aquella noche me desgranó ya en el coche y luego en la cama el encuentro en la tercera fase que tuvieron en el sofá.
Primero una escena lésbica de lengua con ella y más tarde la entrada del actor principal.
La amiga estuvo con atención a ambos y también fue cogida por el amigo.
Yo conté lo mío con ella y después de un buen refrotón lo hicimos estilo perro.
Esperamos la próxima fiesta con anhelo.