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Mamá

Relato enviado por: Anonymous el 31/8/2026. Lecturas: 320
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo
Sandra recibe la visita inesperada de un amigo.Aquel sábado, siendo ya las once de la noche, Sandra se encontraba sola en su casa, ya que su hijo había ido a pasar el fin de semana con su papá. Ella era una madre soltera de veintiocho años. Sus ojos claros hipnotizaban al verlos.

Sandra, quien se encontraba leyendo una novela, se disponía ir a dormir, cuando escuchó que alguien tocaba de manera desesperada a su puerta.

- ¡Sandra, abre por favor!

Reconoció la voz incluso antes de asomarse por la ventana. Se trataba de un amigo al cual le tenía cierta estima, siendo este ocho años más joven que ella. Un poco extrañada por los gritos y toquidos a la puerta de este, le abrió.

- ¿Qué ocurre? - preguntó Sandra, viendo la mirada desesperada de su amigo.

- Por favor, no preguntes nada, sólo hazlo - respondió aquel.

- ¿Hacer qué? - quiso saber ella, sin entender nada. Sin dejar de lado su expresión angustiada, le dijo:

- Por favor, chupa mi pene.

Sandra lo miró con aquellos ojos claros. ¿Era acaso una especie de broma?

- ¿Estás loco? - dijo ella, mirándolo fijo y con la boca abierta ante la sorpresa, pero sin inmutarse, el chico se dirigió al sillón donde ella había estado antes leyendo y, tras sentarse, sacó su pene, al tiempo que le decía:

- Por favor, no hay tiempo que perder, sólo hazlo.

Sandra titubeó. Las palabras se atoraron en su garganta.

- Pe... Ro...

Sin entender nada y ya junto a su amigo, sólo atinó a encojer los hombros y tras lanzar un suspiro, comenzó a chupar aquel pene.

Sandra no entendía nada; ¿por qué estaba chupando aquel pene? Además, se trataba de su amigo, ocho años más joven que ella.

De vez en vez miraba al chico a los ojos, buscando una respuesta, una explicación a ello. No le había aclarado nada. Tan sólo le había pedido que chupara su pene y lo estaba haciendo, pues notó en él un sentimiento de miedo, desesperación.

Chupó y chupó, buscando mientras tanto, que se le aclarara por qué de la petición, pero el amigo no decía nada.

Hasta que eyaculó dentro de la boca de Sandra. Ella sólo atinó a abrir los ojos, sorprendida. Se vació dentro de aquella boca.

Sandra, la joven mamá soltera sacó el pene de su boca. Y quedando su rostro a escasos centímetros de aquel pene, miró muy seria a sus amigos, clavando su penetrante mirada consecuencia de sus hermosos ojos claros y le dijo:

- Bueno, ahora sí, explícate...

Y sin siquiera notar ella misma lo que hacía, dio una lamida en la punta de aquel pene recién eyaculado.

- ¿Por qué has llegado a estas horas a mi casa? - dijo muy seria, para dar otra lamida en la punta.

- Y sin más, me has pedido que te chupe el pene - Dio otra lamida en la punta, limpiando con el acto, algo del seme.

- Explícate - su expresión era sería. Dio otra lamida a la punta del pene.

El amigo se puso de pie mientras le decía:

- En realidad por nada en especial, sólo que me enteré que estaría sola y quise aprovechar para que chuparas mi pene.

Sin más, salió de aquella casa, dejando a Sandra muda ante tal cinismo.

Cuando el amigo se fue, Sandra recuperó el sentido y no tuvo otra que reír, reconociendo que, de alguna manera, el chico había sido astuto y se había salido con la suya.

Fin
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