Relato enviado por:
Anonymous
el 20/12/2017.
Lecturas:4952 Etiquetas: Lugares Públicos
Relato completo
En mi estancia playera tuve un regalo inesperadoFuimos de vacaciones a Maspalomas y a los dos nos gusta el nudismo . Lo practicamos desde novios y nos gusta tanto mirar como que nos miren . Estamos acostumbrados.El cuerpo se admira y es algo hermoso.
Como cada día nos dispusimos a tomar el sol a escasa distancia del agua .Me quedé sola porque él se fue a caminar .
Abrí los ojos y frente a mi estaba un talludito todavía de buen ver mirando mi concha y muy cerca.
Se acariciaba su miembro y parecía tener ganas de jaleo.
Pidió permiso para acerecarse más y se plantó a mi lado.
Tocó mis tetas y mis muslos con mucho placer por mi parte y me dejé llevar .
Con mucha habilidad consiguió que mi clítoris que viaja conmigo se pusiera contento y eso lo puso a él todavía más contento.
Se dedicó a enredarlo y chuparlo y con sus dedos dentro de mi concha horadaba mi vagina.
Me puso a cien y estuve a punto del orgasmo pero me tranquilicé para gozar algo más .
Miraba a todos los lados y nadie salvo un viejete que miraba , hacía caso a nosotros.
Tan caliente como estaba cogíMe aquel rabo y lo meneé un poco . Estaba tieso como un palo y lo agradeció . Me besó en la boca y me propuso hacerlo allí mismo .
No lo esperaba y le dije que no , que siguieramos los dos con el masaje y se fuera.
Convinimos en ello y así hasta el orgasmo . Fue placentero .
Se fue y a la noche en la cama él me lo recordó.
Había visto toda la escena .