Relato enviado por:
Anonymous
el 3/5/2011.
Lecturas:12938 Etiquetas: eroticos
Relato completo
Aquí les comparto este momento íntimo en que me deje llevar por la calentura e involuntariamente me entregue al chico que sólo era mi amigo, espero sus comentarios.Mi nombre es Fabiola, soy una mujer ya de veintisiete años de edad. Ya he tenido diversas experiencia sexuales desde que en mis tiempos de universitaria me inicie en el mundo de la sexualidad, aun así no vayan a pensar que soy una zorra pues sólo soy una mujer que como todas le guste ser liberal en la intimidad. Soy una chica normal pues no soy tan hermosa pero tampoco soy fea, poseo piel blanca, mi cabello es largo y negro, mis ojos igualmente son negros, luzco pestañas remangadas y también me gusta maquillarme. Estoy en línea y perfectamente esbelta, no poseo senos admirables pero si luzco unas hermosas piernas muy sensuales y unas nalgas deliciosas, bueno pues como ya dije me considero una chica promedio y los hombres me aceptan bien claro igual ayuda mi buen sentido del humor pues siempre estoy alegre y soy positiva en todo, además ya gozo de una carrera profesional aunque no me fue nada fácil lograr esto pero bueno esa es otra historia personal que no tiene sentido mencionarlo ahora. No soy hija única pues tengo otros dos hermanos, una hermana menor que aun esta en prepa y otro mayor que yo el cual ya está casado, así que mi hermana y yo vivimos en casa de nuestros padres, yo como ya dije había tenido algunos novios con los cuales ya había hecho el amor, pero esta vez no fue con un novio sino con un amigo solamente.
Este chico lo conocía desde la universidad, desde ese tiempo hemos sido muy buenos amigos él se graduó de abogado y tiene ya casi sus treinta años de edad, durante años nos habíamos tratado en plan de amigos solamente y sin imaginar que algún día se nos diera la tentación de coger. Yo en esos días no tenía ninguna relación con nadie y tampoco había tenido sexo en un tiempo, hasta donde recuerdo había pasado un poco más de dos meses sin que ningún hombre me hiciera el amor y sin duda ya no me aguante más y me deje llevar en ese instante permitiendo que mi amigo me la metiera bien rico. En fin esto sucedió así: El hace un tiempo me había prestado una memoria de datos pues la necesitada en esa ocasión, ya había pasado varias semanas sin que se la pudiera devolver, así que ese miércoles hice espacio entre mis actividades para ir a su casa personalmente a devolvérselo. Saliendo de mi trabajo llamé a casa para avisarle a mi familia que llegaría algo tarde a casa y me fui de inmediato a buscarlo, desde luego yo contaba con encontrar a su esposa en su casa y por esto mismo mejor decidí ir a buscarlo a donde trabaja, afortunadamente lo encontré al instante después de un poco de relajo y risas me conto que su esposa junto con su recién nacido hijo fueron a casa de su suegra, así que su casa de él estaba totalmente libre por una horas. Desde luego cuando le entregue su memoria quise retirarme pues ya había cumplido mi propósito final pero él con su usual caballerosidad y cortesía me invito una bebida en su casa, claro que como era sólo mi amigo y de confianza pues le acepte sin pensar las consecuencias de esto, ambos nos subimos en su auto en camino a su casa, en el camino sólo platicamos de cosas al azar y del trabajo por lo que no se notaba nada fuera de lo común entre ambos, pues sin duda jamás hubo antecedentes de lo que paso entre yo y el al final.
En fin yo en esa ocasión estaba vestida con un pantalón de oficina color negro también traía puesta una blusa rosa y como era de noche me puse un abrigo color beige, igual portaba unas zapatillas de tacón alto. Me paso a su casa y eso ni siquiera tomamos alcohol pues únicamente me ofreció agua café, la plática aun era normal hasta que tocamos el tema de mi vida intima, el ahí ya se excedió un poco e incluso me falto al respeto haciéndome preguntas tales como por donde me gustaba más ser penetrada si por mí cavidad vaginal o anal, entre otras preguntas caliente e intimas que como juego en broma me hacia pero sin duda eso ocasiono nuestra calentura. Yo estaba sonrojada sin saber que contestarle y sólo me reía tratando de ser lo más natural posible y sin verle a la cara pues me daba vergüenza por ser únicamente mi amigo. Pero ahí acabaron los amigos e iniciamos siendo amantes de ocasión, el se me acerco y con prudencia me tomo comenzando a besarme el cuello, en el ambiente ya se sentía una sensación de erotismo combinado con inseguridad mutua. Pero la calentura ya se nos había metido y era imposible desertar, el a prisa me desabotono el abrigo hasta quitármelo por completo, ahí fue donde comenzó a tocarme mis senos inicialmente para luego empezar a apachurrármelos duramente, el tomo mis pantalones y me los bajo junto con mis calzones en ese momento, así quedando a su entera vista mi zona vaginal ya bien húmeda. No perdió más tiempo y de inmediato comenzó a chuparme mi vaginita muy deliciosamente, jamás pensé que mi amigo de varios años me estuviera haciendo el amor.
Mientras continuaba chupándome la raja el libero si miembro y se puso un preservativo perfectamente. Me tomo sentándome en su sofá con mis piernas totalmente abiertas, sin esperas más yo misma tome su pene y me lo puse en la entrada de mi vulva, el al sentir esto no espero más y me la metió de un golpe duro que me hizo gritar de placer al instante. Fue un momento breve pero delicioso pues él me hizo el amor con toda su pasión, fue tan lindo que me vine en varios riquísimos orgasmos. Cuando al fin terminamos yo me vestí a toda prisa pues sabía que en cualquier momento llegaría su esposa, tome un taxi y regrese a casa bien satisfecha de un hombre de nuevo me haiga hecho el amor.