Relato enviado por:
Anonymous
el 5/11/2007.
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Relato completo
Acostada la voltie y trate de penetrarla un poquito por el ano y mientras con una mano le agarraba las tetas, con la otra le sobe el clitoris hasta hacerla correr, no una, sino dos y tres veces. Gemia y pedia que la penetrara a gritos.Ya la conocia, pero nunca la habia tratado por fuera de su lugar de trabajo. Caminaba por el centro de la ciudad de Pereira cuando me la encontre de frente a una vitrina que exhibia ropa interior.
Le dije, sin saludarla:
- Cual te gustaria yo te la regalo? -
Y ella volteo sorprendida por la pregunta y me dijo al reconocerme:
- Hola, que haces por aquí? Como estas? - Y yo le conteste:
- Viendo niñas lindas vitriniando.
- De verdad te gusta alguno? Yo te la puedo obsequiar! - y me dijo toda esta muy linda.
Entramos. Ella escogio tres juegos brasiers y tangas, los pague y salimos. La invite a tomar algo al tradicional salon de la Lucerna y alli conversamos de todo un poco. Me conto que hacia diligencias para estudiar de nuevo una carrera universitaria, que lastimosamente aun no la llamaban par un empleo en el aeropuerto y que le encantaba trabajar alli, era su lugar favorito.
Le pregunte que si no tenia nada que hacer me acompañara a conseguir unas medicinas para mi pequeña hija y tambien unos audifonos que necesitaba para el sonido. Compartimos toda la tarde nos despedimos la lleve a tomar el bus, ella se despidio de mi de apreton de manos y note que temblaba, la vi cuando se subio que tenia un culo espectacular ella me sonrio desde el busy con un nuevo gesto me dijo adios.
Pasaron dos semana cuando la volvi a ver. Estaba en las oficinas de la compañía recibiendo un curso de capacitacion para su nuevo empleo. Nos saludamos y ella me pregunto si la podia esperar hasta que terminara la charla. Yo le dije que sin ningún problema.
De nuevo fuimos a la Lucerna alli solo compramos un par de helados y salimos caminando por toda la 19 hacia el parque Olaya, según ella por alla tenia que buscar a alguien en una cafeteria. Llegue con ella a la cafeteria pedimos agua mineral y conversamos un buen rato hasta que aparecio un tipo alto, delgado y moreno y mal encardo, a quien ella le entrego una plata. El tipo se marcho. Y ella se puso a llorar, le pregunte que le pasaba y me conto el enredo de uno problemas familiares y una deuda “gota a gota” la cual estaba pagando. La recoste en mi hombro y trate de que se calmara.
Al tocarle el rostro me senti extraño, pero ella se recosto tanto que desde mi pespectiva pude ver que llevaba uno de los juegos de ropa interior que yo le habia regalado. La aprete contra mi pecho y le pedi una aromatica ella en agradecimiento se recosto mas y puso su mano en mi muslo y comenso a sobarme el musclo suavecito, yo por mi parte no paraba de acariciarle la cara y el cabello y no le quitaba la mirada de los senos.
Nos quedamos asi por un buen rato, cada vez nos apretabamos mas en el abrazo y ella con su mano sobaba mas arriba hasta que me toco mi miembro que habia empezado a erectarse de tal forma que se me notaba la excitación, Se oscurecio la tarde y a eso de las 6:30 pm me dijo que nos fueramos de ahí para otra parte, le pregunte:
- Donde quieres ir? - Y me contesto:
- A un lugar donde solo estemos usted y yo. - Asi de una.
Yo le dije escoja donde y dos cuadras mas adelante me mostro un pequeño hotel, entramos solicitamos una habitacion y tan pronto cerramos la puerta, nos bajamos de algunas prendas. Ella se tiro en la cama luciendome la ropita interior que yo le habia regalado, me dijo:
- Esto me lo dio usted. No me lo quiere quitar? -
Y yo corri a refregar mi boca en esas teticas, a usmearle el coño con mi mano y sobarle el clitoris, a meterle y sacarle 1, 2, 3 dedos en la raja hasta sentir que estaba lo suficiente humeda para ponerle un polvo. Acostada la voltie y trate de penetrarla un poquito por el ano y mientras con una mano le agarraba las tetas con la otra le sobe el clitoris hasta hacerla correr, no una, sino dos y tres veces. Gemia y pedia que la penetrara por la chimba a gritos. Asi lo la penetre se la meti toda y me bote ahí con todas las ganas mientras ella grito unas palabrotas muy emotivas por la calidad de la pichada.
Salimos del lugar dos horas mas tarde y no quedamos en nada. Ahora que ya esta trabajando en el aeropuerto, cuando no ha tenido que ir a estudiar me la he tirado unas tres vececitas.
Ella se hace la seria en el trabajo pero es una jalona de pichas bien jodida. Ella lleva varios años tirando con uno de mis compañeros, asi, que lo nuestro si que tiene que ser muy en secreto.