Relato enviado por:
Anonymous
el 9/3/2017.
Lecturas:4143 Etiquetas: Confesiones
Relato completo
Me platicò que era tanto el tiempo que èl la había asediado y esperado para comérsela que no creía que al fin ella le estaba ofreciendo el premio tan deseado. Mi nombre es Juan y mi esposa Mary, soy un marido normal de 38 años, mi esposa una mujer de 25 años, blanca, chaparrita, simpática y con unos pechos llamativos, cintura breve y preciosa caderas sostenidas por unas sexys piernas, tenemos 10 años de casados y con un hijo de 5 años. Como ella trabaja para un servicio de Cyber, un dìa mientras teníamos relaciones en casa, en el momento del climax me llamò por el nombre de "Manuel" ,al momento no le dije nada. Al terminar le preguntè porquè me había llamado así, de momento ella lo negó, le comentè tratando de persuadirla, que no me lo negara, que me exitarìa saber que ella hubiese tenido alguna vez relaciones con otro hombre y que no le causarìa ningún problema por ello. Después de dudarlo si me lo contaba o no, al fin la animè a que me comentara su historia y me contò:
Que un dìa que yo le llamè desde mi trabajo y me contestaron que no estaba, había sido porque aprovechando que yo por el trabajo estaba ausente de casa toda la semana, desde temprano la había "visitado" "su amigo Manuel", un profesor de unos 25 años de edad que había conocido en el cyber y que siempre le había parecido atractivo y que un dìa antes la habìa invitado para visitar a un familiar en la ciudad vecina. ella le aceptò sin dudarlo la invitación y ese dìa pasò temprano por ella a la casa, quien bien arreglada de la forma sexy que siempre acostumbraba ya lo esperaba. Pasò por ella no sin antes chulearla por su atractiva vestimenta y como que accidentalmente al darle un beso en la mejilla le rozò los labios, no se dijeron nada y sonrientes de su travesura salieron de casa.
Cuando se encontraron en la ciudad vecina, fueron a visitar los familiares de èl y ella efectuó algunas compras personales, después pasaron a comer mariscos a un local mismo que èl le invitò. Ahí fue donde èl le comentó que ella le parecía una mujer muy atractiva y que siempre había soñado con ella y que lo máximo para èl hubiera sido tenerla aunque fuera una vez en la vida; esto èl decía mientras la tomaba de las manos y mirándola fijamente a los ojos, como si fuesen jóvenes novios; ella es una mujer exitantemente caliente y con ese pequeño contacto claramente se incendiò todo su temperamento sexual y sin dudarlo le aceptò la idea de irse a un lugar "mas privado" y, tomados de la mano con la mente nublada de intensos deseos como si fuesen jóvenes en su primera experiencia sexual, se dirigieron en el vehiculo de èl a un bello Motel de paso, en el cual ya instalados como cual novios en su luna de miel, cerrando la puerta del departamento juntaron con furia sus cuerpos, fundiendo sus bocas en un ardiente beso mientras las manos de èl de forma automática quitaban el cinto de ella, aflojaban la cintura de su exitante pantalón y liberaban la blusa de ella. ella por consiguiente también le quitaba la camisa a èl, su playera, su pantalón y los zapatos, quedando èl solo en boxers con el enorme pene a punto de liberarse, mentras ella solo quedaba vestida con aquella linda tanguita que exitantemente apenas tapaba ese fruto del deseo del amigo.
En un momento sus cuerpos ya calientes, eran presas de las manos de ambos, ella apresando el enorme y exitado miembro de èl ( 18 pulgs aproximadamente) subiendo y bajando, y el revolucionando a su máximo aquella rapada y exitante vagina, hasta que al fin después de un instante ante el enorme y encendido deseo de ella por ser penetrada en ese momento, ambos colocaron la mojada cabeza de aquel enorme miembro a la entrada de aquella mojadisima y exitada vulva que ansiaba a toda costa devorarse ese pene, y èl empezò a introducirle lenta y suavemente la enorme cabeza de su enorme miembro sin ningún preservativo en esa tan deseada vagina, mientras ella se recostaba en el pecho de èl recibiendo a ese deseado y caliente miembro dentro de ella y empujando su vagina para tenerlo todo dentro, emitiendo un exitante y delirante quejidito de satisfacción, empezando su rico vayven de entrada y salida con sus chasquidos naturales que indicaban que se encontraban ya unidos tal y como lo habían un dia anheladoy soñado. Y asi estuvieron un buen rato,mientras èl le decía que siempre había soñado con ese momento y ella de reafirmaba que lo mismo deseaba ella, acelerando gradualmente ambos sus eróticos movimientos mientras sus desbordadas bocas se devoraban y sus enloquecidas manos frenéticamente exploraban sus desnudos cuerpos. Asi estaban hasta que sin reparar en el lapso de tiempo ambos empezaron a generar una explosiva eyaculación, recibiendo ella dentro de su vagina toda su descarga de lìquidos sexuales femeninos revueltos con la descarga seminal que su amigo con el erecto pene dentro de su vagina en ese instante le descargaba. Asi estuvieron un buen rato hasta que pasò el terremoto de la exitaciòn y sus sexos volvieron a despegarse de aquel calientísimo y acuoso contacto, quedando ambos exhaustos , sudorosos, besándose y sonrientes. mientras ella le subìa una pierna a èl y los liquidos comenzaban a derramarse de la exitada vagina. Continuaron besándose y tocándose asi desnudos y en unos minutos otra vez estaban enfrascados en un interminable besos y con sus cuerpos nuevamente al 100 a punto de explotar, mientras ella no dejaba de derramar sus liquidos vaginales y èl con aquel enorme pene listo para una nueva batalla; subiéndose ella sobre èl y enterrando en su vagina ese enorme miembro, mientras ella galopaba exitadisima y dando sus exitantes quejidos por cada entrada y salida que ese agresivo miembro hacìa en la vagina ella. Asi estuvieron en esa lucha de entra-sale y sale-entra hasta que al fin tras el fuerte galope de ella sobre aquel enfurecido miembro, vino la tan deseada descarga eyaculatoria de ambos dentro de aquella insatisfecha y mojadisima vagina, cayendo ambos exhaustos y sudorosos aun con sus miembros soldados uno dentro de otro, hasta que al fin se desprenden totalmente húmedos de sus deseados liquidos sexuales.
Después de esto desnudos se asearon juntos en las regaderas con caricias y besos, se vistieron y èl la pasò a dejar a la casa en donde en el interior se despidieron con interminables besos. A los pocos días de esa "escapada" mi esposa me diò "la agradable noticia de que esperábamos a nuestro anhelado y querido hijo.