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Mi ex de visita en casa -Ernesto-

Relato enviado por: Ernesto el 15/9/2004. Lecturas: 3357
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Siempre se ha negado a verme a solas desde que sabe que soy casado aún así accedió a pasar una tarde por mi piso y mira por donde, hay algo para contar.Esta es un breve encuentro que viví con una ex novia una chica de color bastante guapa, alta mide 1.72 m y tiene unos pechos enormes, así como piernas firmes, va al gimnasio y es una negra impresionante. Seguimos hablando de vez en cuando y aunque siempre se ha mostrado reacia a verme a solas finalmente accedió a conocer el piso en el que vivo y que hemos adquirido recientemente en compañía de mi esposa.

Os contare como me sucedió en primera persona, soy casado y a menudo quedo solo en casa, en concreto esta experiencia ocurrió el sábado en la tarde, después de conocernos previamente, sabiendo que hay química entre los dos. Llegamos y el piso es completamente nuestro, tres habitaciones, un salón entapetado para empezar a jugar, soy latino, me encanta besar, juguetear con la lengua, empezamos sentados en el sofá, bebiendo una copa y disfrutando la suave seducción, un beso largo, nuestras lenguas entrelazadas, la temperatura subiendo, enrollo tu cabello en torno a uno de mis dedos y jalo tu cabeza suavemente hacía atrás bajo mis labios por tu cuello y mi lengua recorre suavemente el canalillo entre tus pechos, es verano la ropa es ligera, la blusa escotada te queda de infarto.

Te atraigo hacía mí y te siento a horcajadas sobre mí, tus piernas a mis lados y nuestros sexos aún cubiertos rozándose mágicamente. Tu blusa sale por encima de tus hombros y tu sostén le acompaña pocos segundos después.

Tus pezones erectos me deleitan, oprimo tus pechos entre mis manos y mi boca busca con ansía cada rincón de tus senos. Lo mismo le ha pasado a mi camiseta y nuestra piel se roza, ardiendo. Te levantas frente a mí, tus sandalias ya no están, han caído y tu vaquero ajustado es abierto anunciando el delicioso festín que nos vamos a dar, baja lentamente por tus piernas y tu tanga le sigue, estas de pie frente a mí con tu coño al alcance de mi rostro, lo beso, lo gusto, tu disfrutas y elevas tus suspiros. Te pregunto si quieres que te penetre y tu voz queda responde que sí. Ahora te inclinas sobre el otro sofá tu cabeza y tus brazos descansan sobre el espaldar, tus piernas dobladas y tu culito en pompa.

Me levanto, desato mi pantalón que cae, el bóxer me oprime, mi polla clama por salir y entrar en ti, te penetro puesta a perrito, la saco completamente y luego vuelvo a entrar con golpeteos fuertes, cambiamos el ritmo aleatoriamente; lo mismo te yergues sobre las rodillas, te sostengo con mis manos y mueves tu cintura a placer y voluntad que te inclinas sujetas el espaldar con fuerza y dejas que te penetre ora lento y fuerte, ora rápido y salvaje, se acerca el clímax y ambos lo sabemos, giras, te sientas con el culo pegado al borde y completamente abierta de piernas, me arrodillo frente a ti y continuamos, entra y sale, entra y sale, me has fijado el ritmo que te gusta y tu orgasmo explota, gimes y elevas un gritito de placer, el mío viene pronto, dejo de penetrarte saco mi polla y la apunto hacía tu cara y mi leche salta hacía tus labios, tu cuello, baja por tus labios en dirección a tus pechos mientras terminas de limpiar mi miembro con tu lengua, ambos lo hemos disfrutado, pero es solo el comienzo.

Muy pronto vendrá más, la tarde es joven y el sol entra por las ventanas, aún tenemos el dormitorio y el resto del piso para enseñartelo.
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