Relato enviado por:
Anonymous
el 16/9/2026.
Lecturas:180 Etiquetas: Maduras
Relato completo
Vivimos en un pueblo más o menos pequeño y he tenido unos inquilinos conocidos de toda la vida.
Por fortuna para mi ella me hizo requiebros en la juventud y ahora nos vemos en su casa cobrando la renta mensual porque
su marido murió y ella apenas tiene dinero para pagar y lo arreglamos entre los dos teniendo sexo .
Yo tengo 55 años y ella 50 y aún luce bien .
No tuvieron hijos y aquí nos conocemos todos .
De joven tenía fama de casquivana y dicen que el que tuvo retuvo.
Pues lo cierto es que la fama que le precedió no era cierta ,no era casquivana . Es una delicia y lo hace muy bien.
Nos visitamos una vez a la semana y ella se prepara a conciencia , cosa que le agradezco porque se exhibe con sus mejores galas y está espléndida .
Me prepara una copita de vino y ella está en ropa interior .
Me permite algún preludio para entrar en ambiente y una vez calientes pasamos a la acción.
Se desata por complacerme y aunque no le pido nada especial lo maneja todo muy bien y me tiene contento.
Cada semana le pago 100 euros para su sustento y le digo que si es necesario más que me lo pida .
No pretendemos una relación formal porque yo estoy separado y deseo no formalizar otra.
Lo único cierto es que pasamos buenos ratos y buenos polvos.
Y lo demás a mi qué más me da.