Relato enviado por:
Anonymous
el 2/6/2026.
Lecturas:113 Etiquetas: Familiares
Relato completo
Le veía venir , aquel sobrino de vacaciones su tía que es mi mujer le ponía a tono Y ocurrió lo que ella quería y él no dejaba de desear.
El mozo no era aprendiz y algo sabía de las correrías de su tía allá en el pueblo.
Yo no sé si fui el afortunado o el desdichado.
No sé cuantos , pero más de uno se pasaron a ella por todos los lados y su fama creció demasiado.
Yo llegué el último y me dijeron que me tocaba a mi hacerme cargo de lo que venía.
Y llegó un mozo , primo del que llegó después . Primo por parte de madre porque por mi parte yo fui el último convidado.
Como ella estaba contenta con el sobrino y el sobrino quería aprender aunque ya venía desbravado y muy bien enseñado , no tuvieron más empeño que mantener un coito en nuestra propia cama.
Sus gritos llegaban hasta la cocina y allí estuiveron toda la tarde.
Alguna vez me asomaba y sus besos eran riquísimos , ella le comió todo y se dejó comer porque lo necesitaba.
Y así día tras día fue pasando el verano y ya al final arreciaron los encuentros .
Mi cama ocupada siempre y yo a dormir al sofá .
Y los restregones que me daba porque aquello decía que era una polla y no la de casa.
Hasta que llegó la despedida.Se despacharon bien aquella mañana.
Uno tras otro se dieron un buen lote de sexo.
Yo me quedé a ver un poco y aunque ella me sigue poniendo , prefiero estar encima y no de espectador aunque también tiene su morbo.
Le agradeció todo lo que había hecho y con casto beso se despidieron.