Relato enviado por:
Anonymous
el 7/7/2014.
Lecturas:8999 Etiquetas: Jefes
Relato completo
Continuo siéndo infiel a mi esposo con mi jefe.
Desde hace unos meses atrás que empecçe a ser infiel a mi esposo. Intimo con mi jefe y debo reconocer que desde el primer encuentro me "modifico´" en lo sexual ya que con él experimento y siento cosas que me hecm gozar. De mojigata y cauta me transformé en una lujuriosa mujer ávida de sexo.
Trabajo en un Ministerio público cuyo ministro es un hombre casado de otra provincia lejana a la mía. El esta como interventor y es una persona que tiene estrechos vínculos con el poder de la provincia y de la nación. Es un hombre que por la edad puede ser mi padre, físicamente es bajo, bastante obeso y completamente calvo de manera que su figura no tiene nada de atractivo. Sin embargo su presencia impone respeto y su personalidad resalta en las reuniones que tiene con los demas integrantes del gabinete de gobierno. Por razones de trabajo y como soy parte de sus secretarias, asisití varias veces a las reuniones y lo escuché hablar con suma inteligencia y persuadir a los otrs ministros sobre las soluciones que él vislumbra a los problemas.
Realmente es una persona que si bien no tiene un atractivo físico, sí tiene la intekigencia y el poder suficiente para seducir. Cuando lo conoci mejor ya hablabamos de nuestras familias.El es ya abuelo y tiene a toda su flia. en otro lugar y una tarde me confesó que se sentía muy solo y que necesitaba una compañera.Me resaltó que extrañaba a su mujer y que necesitaba alguien que lo acompañara unas horas.
Me estaba insinuando que quería llevarme a la cama.Mis cosas no estaban bien en mi matrimonio y un día le conté lo que me pasaba.Esa siesta y después de escuchar mis lamentos, fué a la puerta y echo llave a la cerradura,apagó las luces fuertes y dejó una lámpara que apenas iluminaba el lugar,desconectó los telefonos y acercandose a mi me abrazó por la cintura y empezó a besárme.Yo estaba confundida y con mucha verguenza,sentí su lengua entrar en mi boca y tenía gusto a chocolate por el tabaco de su pipa. Sus besos eran voluptuosos y las caricias de sus manos la sagacidad de despertar una excitación que rápidamente me quemaba por dentro con una fogosidad que humedecieron aceleradamente mi vagina y erizar toda mi piel.
Al dárse cuenta de mi excitaciòn pasaba su lengua por el pabellón de mis orejas y sus labios recorrian suavemente la piel de mi cuello,sentí la dureza de su miembro al refregarme en las piernas era algo duro y bastante grande.
"Te necesito.... me susurraba al oído. Yo voy a ser la solución a tus problemas..... Sos una mujer muy atractiva y quiero que seas mi compañia.....No vas a tener necesidad de dinero y te voy a compensar muy bien...Te voy a transformar de mujer recatada a una flor de puta...." Sus palabras resonaban en mis oídos y en mi mente y debo admitir que me calentaban cada vez mas. estaba excitadísima. Cuando me dí cuenta me chupaba ávidamente las tetas y me ubicó sobre el escritorio, me levantó la pollera y acarició mis nalgas. Yo apoyé mi tórax sobtre el mueble y mis tetas recibieron el frío del cristal que cubre el escritorio,parado ante mis nalgas las besaba y las apretadas, corrio la tanga y sentí el glande recorrer los labios vaginales, se untó con abundante saliva y en tres estocadas me penetró violéntamente.Mordí mi corpiño por el fuerte dolor que me daba su tremenda pija.Jamás lo imaginé dueño de semejante miembro. Comparar la verga de mi jefe con la de mi esposo era hasta una falta de respeto hacía el primero.No sé cuantos minutos pasaron pero me cogió con vehemencia hasta que se descargó totalmente en mi concha.