Aburrido en una fiesta de casamiento, salí a caminar por el parque. Encontré a una pareja cogiendo. No los molesté y si le mostre a la chia mi pija un poco mejor que la del tipo... Allí comenzó todoMi vida sexual – En la fiesta con una liberada
Agradezco haber publicado un relato real llamado MI TÍA y que fue publicado como anonimus.
Bueno… soy una persona común, pero… en mi vida sexual me han tocado cosas, mujeres, lugares, “extraños”.
Fui a una fiesta de casamiento. La locura de siempre y yo no estaba muy a gusto Era una casa muy grande, con parque iluminado a media luz y luces de colores. Aburrido me fui a caminar. Al recorrer, en un lugar con plantas algo altas, un poco alejado de la casa, sentí unos gemidos. Con cuidado me acerqué y a través de una planta vi a una pareja acostada en una manta. No estaban charlando, estaban cogiendo a lo loco.
Ella abajo, él arriba, nada especial. Ella me vio, hizo un gesto de asombro y yo para calmarla le hice señas con un dedo en la boca de silencio. Siguió cogiendo y en un momento el tipo se levantó para acomodarse y vi su miembro. No era nada especial, más bien chico. Allí no sé que me pasó por la cabeza, saqué mi miembro, con una tremenda erección por lo que veía y se lo mostré con disimulo. Ella abrió los ojos con sorpresa y enseguida los cerró y dio vuelta la cara, siguiendo con su faena.
Me sonreí, guardé mi miembro y me fui para la casa. Necesitaba un baño y una copa para calmarme. Ya en ella, fui al baño y luego me acerqué a una mesa.
Estaba bebiendo y comiendo algo, cuando vi a la muchacha del parque. Unos 20 más o menos, lindo cuerpo, tetas y cola, esta última muy especial. Se me volvió a parar la pija.
Ella se acercó y yo me dije: . se me armó lío. Ya al lado mío, perfumada y con un escote que mostraba más de la cuenta, me manifestó:
- Así que mirón y exhibicionista…
- Perdón me dejé llevar por la situación. Estaba recorriendo el parque y sin buscarlo, los vi.
- Está bien. Se que el tipo la tiene chica, pero la sabe usar. Si no hay otra cosa… Bueno hasta ahora.
Quedé duro. ¿Se me estaba tirando? No podía hablar.
- ¿Ahora no hablas? No sé qué te pasa, pero es facil lo que digo, soy una mujer normal y así pienso en pijas, como UDS. Piensan en conchas o mejor tetas y culos.
- Bueno… Quedé asombrado por tus palabras tan directas. Ahora te entiendo mejor, son solo palabras.
- ¿Por qué tiene que ser así? ¿Vos pensás que no me calentó ver un pedazo así? Con el tipo cogí por compromiso y al verte no acabé, así que te darás cuenta de mi situación.
- Querida si vos quermés coger, yo también – le dije directo – Tenés un lindo cuerpo y lo mejor la cola. Pero… No sé el tipo…
- No te preocupes, ya se fue. El problema es donde, ¿no te parece? Para que vamos a dar vueltas.
- Mira tengo mi coche en lugar apartado y oscuro ¿si querés?
- Si…
Yo medio loco, recaliente y asombrado de esta mina que se regaló solo por ver mi pija, que no era para tanto. Mientras íbamos al coche me dijo que se llamaba Yolanda o Yoli mejor, que no era una puta ni una prosti. Separada y con dos hijos que mantener hacía lo que podía. En la fiesta estaba aburrida igual que yo, su jefe la invito y fue. Tenía que estar bien con él.
Pero al verme pensó en divertirse, hacerlo sin obligación. Le dije de mi, que estudiaba, trabajaba y me gustaba coger. Que mi miembro no era tan especial, solo 19/20 cent. Pero algo gruezo.
Llegamos al coche y nos ubicamos atrás. Empezaron los besos, caricias y a desnudarnos. Que cuerpo, mojadita su concha y yo que la volvía loca con un vibrador pequeño que tenía en mi dedo (después les contaré de donde saque esto, ya que es muy útil). Me agarró mi miembro y comenzó a chuparlo. Era una diosa para hacerlo. En un momento lo soltó y me dijo: Cógeme, hacerme lo que quieras, no puedo más.
La acomodé en el asiento, abri bien sus piernas y comencé a metérsela. Gritó como una loca, gimió, se retorcía toda y yo no deje de metérsela con todo y serrucharla sin piedad. Bien levantadas las pierna, la tenía hasta el fondo. Cogimos hasta que acabó con un fuerte estremecimiento y un grito. Me contuve, me esperaba su cola.
La dí vuelta acomodándola y empecé a meter mis dedos en su colita. Grutó: No por favor… Por allí no… Me duele… Dejáme no seas malo…
No le hice caso. La agarre fuerte de las tetas, echado encima de ella que estaba en posición de perrito le dije al oído como tenía que abrirse. Apoyé mi pija en su agujerito y empujé. Ella dio un grito. – Abrite le dije y se la fui metiendo. Ella estaba loca de gritos, gemidos, chorreando jugos por la concha. Cuando la tuve toda adentro, le dijé: te duele. Te la saco. Me contestó: No! Hijo de puta Dale Y le di con todo. En un momento acabó como un terremoto, quedando media desmayada.
Se la saqué, la dí vuelta, le puse un almohadón bajo las caderas y tomando una tualle húmeda, que siempre llevo la limpié un poco. Le abrí las piernas, escuché que ella me dijo: Que vas a hacer? No puedo más… Estoy reventada…
No le hice caso y me eche entre sus piernas clavándole mi pija en su concha y serruchándola, mientras la besaba y chupaba las tetas. Ella gemía y terminó teniendo otro orgasmo feroz. Le saqué la pija de la concha y le dije: Abrite o te reviento. Se la fui metiendo por el culito. Sus gritos de placer, me pusieron loco y la serruche con ganas. Ella acabó y yo detrás de ella la inundé de leche, ya no podía aguantar más.
Se hizo largo. Otro día les cuento como siguió nuestra relación.