Relato enviado por:
Anonymous
el 31/8/2026.
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Relato completo
En ese momento nos miramos fijamente, veía en su rostro la felicidad y excitación al mismo tiempo, calculo que yo tenía la misma cara. Ella se acercó muy lentamente su cara a la mía yo hice lo mismo y nos besamos un buen rato, mientras la tomaba de la cintura y nos sentamos en el sofá. El beso fue muy intenso y debe haber durado más de 2 minutos. Sentía la pija cada vez más dura, tenía ahora si unas ganas terribles de cogerla. Se acercó otra vez a mi oído y me dijo que tenía que ser en su cama, ya que nunca lo había hecho ahí. Me tomo de la mano y llegamos a su pieza.Paula se quedó con el bikini
El suceso que les cuento me pasó con mi hermana Paula hace muchos años. Paula es tres años mayor que yo, cuando esto sucedió, ella tenía 23 y yo 20. Tenemos muy buena relación, nos ayudábamos mutuamente en muchas cosas y evitábamos así el control de nuestros padres.
Para aquel tiempo, estaba de novio con Victoria, una chica de 19 años, salíamos hacía un año y todo estaba muy bien, también Paula estaba en pareja, con su novio hacía tres años. Era una cálida tarde de viernes en Buenos Aires, fines de noviembre, nuestros padres se habían ido a un casamiento del hijo de una pareja amiga, por lo que esa noche, pensaba quedarme solo en casa, ya que con mi novia salía los sábados y Paula se vería con su novio.
Estaba solo en casa. Salí de bañarme y me preparaba para tomar algo. Fue entonces cuando sentí la puerta y entró Paula llorando, me acerqué a preguntarle que pasaba.
-Ese hijo de puta de Mauro, por el novio, después te cuento, me voy a bañar.
Hacía mucho tiempo que no la veía así, ya que generalmente es una persona que no se deprime. Pasó un rato, Paula volvió del baño, con el pelo todavía mojado. Ella tiene cabello lacio castaño largo y ojos verdes. Comenzó a contarme que su novio la engañaba con otra, que lo había descubierto por una nota en la agenda. Yo la escuché y trataba de consolarla, pero todo servía de poco, así fue que decidí abrir una cerveza y comenzamos a tomar, luego fue una segunda y una tercera…
En un momento, cambiando de tema, le dije que había averiguado unos datos que ella me había pedido para su trabajo, ella trabajaba en un estudio contable. De hecho, había conseguido un Libro Mayor y lo tenía en uno de los cajones de mi escritorio, eso pareció animarla un poco, le dije que se lo traía, pero le pedí que me esperara ya que el efecto de la cerveza surtía efecto y debía orinar primero, ella también me dijo que también tenía ganas, por lo que la dejé pasar primero y luego fui yo.
Salí del baño, luego de hacer mis necesidades y afuera estaba Paula esperándome que me dijo que quería ver ese libro y me acompañaba a la pieza a buscarlo. Antes de contarles lo que sigue debo decirles que mi novia cumplía años en dos semanas y yo le había comprado un bikini “Ona Saez”, había salido una buena cantidad de dinero, ya que era una pieza de edición limitada, no la había dicho nada porque quiera sorprenderla, era un bonito conjunto de corpiño y bikini de color blanca, con flores y dibujos fucsia, verde y amarillo.
Por supuesto, en ese momento, yo me había olvidado de eso, además de mi estado por las cervezas algo que también le ocurría a mi hermana. Entramos a mi pieza, en el segundo cajón del escritorio estaba el Libro Mayor que ella necesitaba y al lado estaba el bikini dentro de un fino nylon transparente. Al verla, Paula se sorprendió y dijo, ¿qué es eso? Le conté que se la había comprado a Victoria por su cumple. A ella parecía no importarle más el libro, sacó el bikini de la bolsa y comenzó a tocarlo suavemente, este es mi diseño favorito¡¡¡ Ay, perdón por entrometerme en tus cosas y sacarlo sin permiso, pero nunca lo había visto quería comprarme una, pero es muy caro!!!!
La cara de Paula era de una inmensa felicidad y emoción, se le había pasado el mal genio que había traído a casa y llevaba casi dos horas y también el interés por el libro. Es hermoso¡¡, repetía una y otra vez. En ese momento, pensé en la felicidad de mi hermana, aparte que la quería mucho, se la veía muy feliz, había logrado detener esa tristeza y sacárselo era como quitarle el dulce a un niño. Le dije que era para ella, pero me dijo que no, que no podía aceptarlo, pero le insistí hasta que finalmente lo tomó y le dije que debía probárselo, lo que ella aceptó. Me dijo que iría a cambiarse a su pieza y la esperara…
Nunca había tenido una fantasía con Paula y creo que ella tampoco conmigo, pero lo que sucedió después fue épico. Apareció Paula desfilando como una modelo, algo de esto sabía porque había intentado entrar a una agencia siendo adolescente. Su cuerpo se movía lentamente de un lado para el otro, se acariciaba su pelo enrulado, usaba unos zapatos negros de taco alto que le daban más sensualidad aún a su desfile. Pasó una y otra vez a mi lado que la contemplaba sentado en el sofá, hasta que finalmente se detuvo frente a mí, se acercó a mi oído y rozándome suavemente, se apoyó contra mi cara y me susurró:
- ¿Me queda bien?
En ese momento tuve una erección bastante grande, sabía que era incorrecto lo que hacía, pero estaba un poco borracho y a ella le pasaba lo mismo.
-Un encanto, le dije también susurrándole al oído.
-No sabes lo que te agradezco este regalo, lo lamento por tu novia.
- Quiero verte feliz, Pau, le dije.
En ese momento nos miramos fijamente, veía en su rostro la felicidad y excitación al mismo tiempo, calculo que yo tenía la misma cara. Ella se acercó muy lentamente su cara a la mía yo hice lo mismo y nos besamos un buen rato, mientras la tomaba de la cintura y nos sentamos en el sofá. El beso fue muy intenso y debe haber durado más de 2 minutos. Sentía la pija cada vez más dura, tenía ahora si unas ganas terribles de cogerla. Se acercó otra vez a mi oído y me dijo que tenía que ser en su cama, ya que nunca lo había hecho ahí. Me tomo de la mano y llegamos a su pieza.
Nos acostamos, seguíamos besándonos apasionadamente, le quité suavemente el corpiño y comencé a chuparle los pezones, ella me alcanzó un preservativo que tenía en su cajón, me lo puse, quité el bikini suavemente, y le di besitos a su concha. Finalmente, comencé a penetrarla, suavemente, golpeando con el glande las paredes de su vagina. Fue muy intenso, duró algunos minutos hasta que finalmente acabé una gran cantidad de leche. Después, nos besamos en todas partes y nos quedamos abrazados, lo hicimos otra vez, aunque estábamos muy cansados, el segundo estuvo lindo también y finalmente nos quedamos dormidos.
Nos despertó el ruido de la puerta y las voces de nuestros padres eran las 7 AM, esperamos un rato, Paula abrió la puerta lentamente y al ver que no había nadie, me dijo que podía irme a mi cuarto, no sin antes susurrarme al oído:
-Espero que no te arrepientas por que yo la pasé muy bien.
-Yo mejor que vos, le dije. Nos dimos un piquito y me fui.
Nos levantamos luego de las 13 hs. En el almuerzo, nuestros padres nos contaron de la fiesta y nos preguntaron que habíamos hecho, respondimos que salimos con nuestras parejas y volvimos temprano y nos acostamos porque estábamos muy cansados…