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Rabo imponente

Relato enviado por: Anonymous el 7/10/2015. Lecturas: 2508
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo
Al ladito de la playa y de la zona de ocio encontré algo que nunca había probadoEl sexo lo encontré de adolescente , casi niña.
Había notado que mis tetillas crecían y visto lo ocurrido a alguna amiga me gustó.
Me gustó menos la primera menstruación pero ya era mujer.
Entendí que mi sexo estaba preparado para proclamarlo .
Ocasión que tenía con algún chico la probaba.
Me fui convirtiendo en una pequeña golfa en el pueblo.
Los chicos se rifaban estar conmigo y cuando con alguno de ellos se quedaba a solas conmigo en aquel garito de fiestas de la cuadrilla , la locura subía de tono y había que cerrar la puerta.
Un mozo que me pasaba cuatro años me hizo suya y lo hizo muy bien .
La novia la conocía yo y estaba experimentado.
Tanto y tanto probé que mi recorrido en el pueblo no podía seguir .
Las miradas eran continuas , el ambiente agobiante y la falta de apertura del pueblo hicieron que me fuera a la ciudad.
Allí encontré trabajo fácil , primero en una tienda de ropa . El dueño , de unos 40 era traviesillo y a menudo en algún vestuario me metía mano.
Cambié a unos grandes almacenes donde el ambiente era agradable , pero menos que en el otro.
La competencia de las mujeres conmigo era odiosa. Recelaban de mi por mi forma de vestir insinuante y por haber usurpado algún estatus de líder de alguna engreída que creía ser las más bonita del gallinero.
No se ponía nada por delante y el encargado de mi tienda apreciaba mis encantos y me invitaba algún día a hacer horas extras al cierre.
Era un pulpo , le dejaba entrar y comprobé que sus manos eran expertas pero su cabeza no tanto.
Así que le dí puerta y lo dejé de bocado para el resto del gallinero.
Me introduje en ambientes más refinados por la noche cuando salía.
Mi altura , mi forma de vestir me favorecía y allí entré en círculos de ejecutivos cuarentones .
Yo rondaba los 23 y parecía un poco mayor . La amabilidad con ellos en los pubs y en alguna fiesta que acudí me hicieron sobresalir y llegar al podio.
Había un recién llegado con ínfulas pero de buen aspecto que se fijó en mi y yo en él.
Los dos queríamos lo mismo. SEXO.
Y nos complementábamos perfectamente.
Era un corredor de pista corta pero de vista larga .
Vamos que un kiki con él era lo más corriente pero aspiraba a algo vistoso y famoso.
Pero yo era un roto para un descosido y a menudo nos veíamos y los dos saciábamos nuestros anhelos de sexo .
Aprendí nuevas técnicas . Me quería dominar y yo no me dejo. Pero jugamos , sólo jugar , a juegos de sadismo y masoquismo. Está bien . Para ello me compraba lencería de cuero y el chasquido del látigo me emputecía.
Un día probé un trío , me lo presentó como un buen amigo.
Salí de allí taladrada por todos los sitios . Fue brutal pero delicioso a la vez.
Estaba ya hecha una profesional . No cobraba pero tampoco pagaba nada.
Pero os voy a contar lo del principio . De vacaciones en un país como Brasil y mi encuentro con un transexual.
Ella estaba enseñando sus encantos y me echó los tejos .
Dudé de su condición . Era muy guapa , mulata , ojos grandes y pechos enormes.
Me acosó y me rodeó con sus brazos.
Introdujo su dedo en mi falda justo a esa altura y yo que nunca había tenido fantasías lésbicas me estremecí.
Dije ¿ por qué no ? .
Y las dos de la mano fuimos a un hotelito .
Su cuerpo aceitoso y sus pechos prominentes estimulaban mis sentidos.
No había caído en la sospecha de lo que encontré salvo por su voz que me embriagó.
Al llegar al cuarto me besó con pasión y yo a él.
Sentí su miembro en mi vientre y le eché mano.
Lo desenvainó del todo y me quedé de una pieza . Un rabo enorme, como nunca.
Habría visto yo más de cien pero ninguno se le parecía .
Su lengua sedosa me salivaba bien toda mi boca .
La sensación de parecer besar a una mujer y ser un tío me ponía más aún.
Su sensualidad era increíble. Sus formas y modos de mujer y su taladro de hombre me llevaron a colmarlo de gratitud.
Allí nos abandonamos y estuvimos hasta la cena amarraditos.
Nos despedimos y me pidió cien dólares .
No estaba mal el precio pero el tamaño lo valía.
Y salí de aquella casa henchida de gozo y ahora que lo cuento me trae recuerdos gratos.
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Comentarios (1)

katebrown 18 de October de 2022 a las 20:38
SEX? GOODGIRLS.CF
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