Relato enviado por:
Anonymous
el 8/8/2015.
Lecturas:16913 Etiquetas: pollones vergones
Relato completo
El tipo era feo y grande, pero tenía un duro y, grueso y duro pene de 22 centímetros. La primera vez fue horrible pues literalmente me forzó a ser suya, sin embargo, la segunda vez sí tuvo su chiste...Me llamo Nancy y tengo 42 años. He tenido decenas de experiencias fabulosas con todo tipo de hombres, sin embargo, recuerdo una ocasión en la que, a los 18 años, fui a una fiesta en casa de una amiga cuyo hermano y su padre eran migrantes, es decir, trabajaban en Estados Unidos. A la fiesta llegó su hermano, un tipo no propiamente guapa, pero era alto y pesaba unos 100 kilos, de bigote y barba mal cortada. Me invitó una copa y otra y otra. Al final me sentía algo mareada y se ofreció a llevarme a mi casa. En el trayecto conversamos y me preguntó si podía acompañarlo a su casa, pues se había comprado una casa pequeña y la iba amueblando. Tontamente le dije que sí y eso fue un error, sin duda. LLegamos a la casa y me la mostró. Sin embargo, cuando regresamos a la sala me abrazó y comenzó a besar con dureza, pues me apretaba y además, detenía mis brazos cuando yo trataba de separarme. Me sentó en el sofá y comenzó a abrir mi blusa y a meter su mano por mi falda para dedearme, sin embargo yo estaba incómoda y algo impactada y sólo pensé que mejor no debía hacer fuerzas o terminaría por violarme. Aunque sentí su pene duro no disfruté el momento pues aún vestida sólo hizo a un lado mi pantaleta para penetrarme y posteriormente, en cuestión de dos minutos eyaculó en mi muslo izquierdo. Fue a la cocina y trajo unas servilletas y me dijo que nos fuéramos. Me llevo a mi casa y esa noche lloré mucho, pues aunque ya había estado con varios hombres nunca me había sentido tan humillada.
Sin embargo, volví a verlo como a los 15 días y me dio un ride hacia mi casa. En el camino se disculpó y me pidió una oportunidad para reinvindicarse. Se paró en una esquina y comenzó a besarme y se portó distinto. Era brusco pero en esta ocasión trató de ponerle romanticismo al asunto. Me llevó a un motel y allí todo fue realmente diferente. Me abrazó y me besó y me quitó mi blusa y mi sostén. Me bajó la falda lentamente y me frotó mi vagina con sus enormes manos. En ese momento yo estaba muy excitada y se quitó la playera y el pantalón, sólo se quedó en calcetines. Me besó mi cuello y mordisqueó mis senos. Cuando su barba tocó mi ombligo y sentí su lengua yo moría de placer. Llegó a mi vulva y la succionó y luego pasó su lengua lentamente. Metió un dedo y lo sacó y lo metió y después metió otro. En ese momento yo estaba vuelta loca pues gemía sin parar y cuando metió metió un dedo en mi ano yo tuve mi primer orgasmo de la tarde-noche. Finalmente se acostó y jaló mi culo hacia él y yo quedé justo frente a su pito que dormido medía unos 15 centímetros. Tan sólo lo metí en mi boca y el palo se endureció y creció. Realmente era descomunal, pues era grande, grueso y se venía sus venas tensas. Se lo mamé como pude pues no cabía en mi boca y le pasé mi lengua. Mientras tanto él seguía succionando mi vulva y yo continuaba derramándome sin parar. Entonces hizo algo que nunca he vuelto a vivir pues se levantó y me cargó pero me puso de cabeza de tal manera que continuó succionando mi vulva y yo le mamé el pene. Era algo incómodo pero me sorprendió. Luego me devolvió al piso y me pidió que me hincara y siguiera mamándole su pito grande y duro. o me excitaba más y saboreaba su palo y entonces me haló de los cabellos y me dijo "dáte gusto pinche puta" y esas palabras me encendieron pues yo estaba demasiado caliente y loca de placer. Pe puso en la cama y me colocó en posición de perrito y entonces me introdujo su pene. Soy sincera, me dolió pero lo disfruté a la vez, así me penetró unos tres minutos y luego me acostó boca arriba y me penetró nuevamente alzando mis piernas a sus hombres. Yo mido 1:57 y él medía como 1:80. Así penetrada me alzó y caminó por el cuarto mientras seguía penetrándome duramente. Me preguntó si me gustaba y yo le dije : "Sigue papi, me vuelves loca..."
Posteriormente se sentó en el sofá que estaba junto a la cama e hizo que me sentara en su palo y volvió a clavarme juntó mis piernas. Luego hizo que me sentara frente a él y yo sólo me dejé llevar mientras me embestía a gran velocidad. Soy sincera, nunca había gemido sin parar y había tenido tantos orgasmos. Finalmente, me hincó en el piso y se vino en mi cara y ne mi boca hasta que se vació. De allí no lo volví a ver hasta comot res años después y en esa ocasión no pudimos coger aunque sí me llevó hasta cerca de mi casa y durante el trayecto en la carretera le lamí el pene hasta que se vino en mi boca. Él ya adquirió la nacionalidad americana y vuelve cada año. Ya estoy casada y tengo tres hijos. Mi secreto durante esta vida es que las dos niñas son de mi hermoso esposo y el niño es hio de este hombre y su descomunal pene. La última vez que lo ví fue el año pasado y aunque sólo estuvimos una vez pude disfrutar de su enorme palo en un lindo paraje en donde me llevó en su camioneta y créanme, coger en un auto y con un pene tan rico como ese es una experiencia única.