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Una noche de trote.

Relato enviado por: Anonymous el 24/8/2026. Lecturas: 126
Etiquetas:   Dominacion
Relato completo
Como todos los dias esa noche sali a trotar, fue mi error?Saludos de cornupeta, debo aclarar aunque me avergüenzo decirlo, soy un total cobarde, nunca he buscado una pelea, si se han dado es porque otro la provocó, soy un total miedoso, eso me ha hecho un inútil ante todos y siempre el sometido de la zona, si era un ser de mi edad siempre pensé que perdería, si mas pequeño que tendría familia, y si era mujer igual, mis escritos (si hago alguno más), son basado en hechos reales, claro, nombres cambiados, y alguno que otro cambio para evitar que alguna otra persona detecte quien soy.

Como siempre fui a trotar, en esa oportunidad salí tarde en la noche, iba de pantalón corto, camisa deportiva y zapatos deportivos, soy de 1.75 cms, unos 70 klg, cabellos negros, cuerpo delgado, moreno claro, muy normal, demasiado.

Trotaba en mi zona, muchos años en ella, muy conocida para mi, no llevaba mucho rato en eso, muy poco, cuando en esa calle solitaria y un poco alejada de las zonas de movimiento, ví a lo lejos alguien que venía en dirección contraria pero en la acera de la otra calle, era dos calles cada una de una sola vía, con una separación de algunos centímetros de altura, no hice mucho caso y seguí mi camino.

De repente veo que cruza la calle sobrepasa la separación y pasa a la acera por donde voy, al ver esto cruzo la calle y paso a la otra acera de la cual el acaba de cambiarse, y sigo, pero el repite el movimiento y estamos otra vez de frente, lo vuelvo a hacer, volviendo de nuevo a la acera donde estaba, ya algo extrañado con lo que pasa, pero, vuelve a pasar repite el movimiento, nuevamente, estamos en la misma acera.

Detengo mi trote, comienzo a caminar, mientras pienso que hacer, sigo adelante?, me devuelvo?, corro despavorido?, sigo adelante, que puede pasar? (que tonto miles cosas malas o buenas), lo veo acercarse, se ve mas bajo, que yo, mientras mas cerca mas lo detallo, si es mas bajo, mas delgado, viene de camisa casual y pantalón jeans, cabello claro, piel blanca, tal vez 1.60 o 1.65, quizás unos 60 klg.

Al acercarse mas veo que es de un físico agradable, al tratar de pasar a un lado me franquea el paso, me ve directo a la cara con unos ojos verdes, y sin decir nada me toma del brazo fuerte y dice, "camine toche", de allí determiné que era lo que aquí llamamos gocho, alguien nacido en los andes de mi país, me asusté pero no dije nada y caminé con él, me señaló a una edificación algo cercana y me preguntó, "que es eso", le expliqué, eso es la casa de un partido político, allí hay un sala de teléfonos de emergencia, por si quiere llamar, "vamos allá, quiero ver".

Subimos un poco una pequeña loma, había una entrada principal a la casa del partido, claro a esa hora cerrada, y
una entrada lateral a una sala donde estaban los teléfonos de emergencia, hacia allí me dirigió, había una luz tenue, no muy fuerte, cuando íbamos entrando el logro que pasara adelante y sentí el toque a mi culo, e hice un pequeño salto, a lo cual oí su risa detrás de mi, pero me siguió guiando, luego un fuerte apretón, a lo cual me giré rápidamente y ne encontré con él de frente con una cara desafiante, que me hizo retroceder, tenía miedo.

Me dijo, "Voltéate, y bájate los pantalones pendejo!", lo hice, "Los interiores también bobo", dije peroo, y recibe un golpe fuerte en mi espalda, y hice lo que dijo, "ay, ese culito, pero si es marica, vea", "agáchese", lo hice, "Voltee", me volteé, y me dijo, "Abra la correa", se la abrí, "y el pantalón zoquete!" y un nuevo golpe esta vez en la cabeza, y me apuré a obedecer, al caer los pantalones quedó a mi vista un gran guebo muy rosado, que salió ya erecto, y señalando mi cara, como diciendo, allá voy, una gran cantidad de bellos que rareza de un color mucho mas claro que sus cabellos, y salió un olor algo extraño, se sacó los pantalones y me agarro del cabello y camino llevándome casi a rastra contra la pared, tan delgado, tan bajo y con tanta fuerza me dije.

Allí se puso frente a mi su guebo apuntando mi boca y procedió a pasarlo por mi boca y llenándome de liquido pre seminal, "Abra la geta", y empujo de un golpe hasta donde pudo su guebo cabezón, que me hizo dar arcadas, mientras me agarraba fuerte de las orejas produciendo dolor, mientras sacaba y empujaba de nuevo su gran guebo, en algún momento mis dientes dieron contra su guebo y eso me costo un cacheton que me hizo marear, y me dijo, "Cuidado con sus dientes, negra puta, abra la geta le dije bruta", más tarde me decía "Eso marica negra, coma guebo, marica feo", cada vez empujaba más adentro con mas fuerza, y cada momento sentía como penetraba más.

Los bellos claro que estaban algo alejados de mi cara ya comenzaba a tocarla, y luego de a poco a chocar claramente con ella, mientras yo lagrimeaba, y expulsaba saliva y liquido pre seminal por las comisuras de mi boca, a lo poco ya su pubis chocaba contra mi y comenzó a asfixiarme, al cerrar mi garganta con su guebo y me nariz con su pubis presionando fuertemente, al empujar de esta manera, mi cabeza en la parte trasera golpeaba cada vez mas fuerte contra la pared retumbando, yo trataba de empujar con mis manos pero a cada maniobra, recibía un más fuerte golpe, que me dejaba mareado, con este tratamiento, fui de a poco perdiendo mis fuerzas, entre los golpes y las ahogadas, comencé a sentirme débil, y perdí fuerza para defenderme.

Con este trato continuó por un largo rato, ya ni pensaba, estaba ido, cuando de pronto apretó muy fuerte mis orejas produciendo mas dolor, y empujó su pubis fuerte contra mi cara, mientras mi boca y garganta se inundaban, de leche de guebo de gocho, y así, hasta que no supe de mi.

Me desperté, caído de medio lado, Él revisando mi cartera, y sacando lo que le servía, mientras lo demás lo lanzaba al suelo, me miró y me dijo "Ser despertó el marica, párese pendejo", me levanté como pude, me recosté de la pared, me agarró fuerte del brazo, me volteó, y me haló fuerte la cadera hacia tras, casi me caigo, que quedé en posición de culo en pompa, agarrando fuerte por las caderas, y empujando ese machete sin piedad en mi culo,, como es posible que ya estaba otra vez listo para penetrar de nuevo? me preguntaba, o es que estuve tanto tiempo desmayado.

El dolor en mi culo fue muy fuerte, casi doblo mis rodillas y caigo, grite, mientras Él me tomaba del cabello y llevaba mi cabeza hacia atrás por el dolor que la halada me producía, unida al dolor del culo, y mi debilidad, comenzó a golpear a mis costados a mano cerrada, casi me sacaba el aire. también a mi espalda, y de paso con mi cabeza atrás, daba bofetadas fuertes a mi cara, desde atrás, tenía que estar de piernas muy abiertas por la diferencia de tamaño, y aprovechaba y me daba de pisotones, en una oportunidad, me llevó tan atrás que logro acercar su boca a mi cuello y morder de manera inmisericorde.

Ya yo lloraba francamente, y "Él me decía, llore negra marica, no y que los gochos somos poco inteligentes, somos brutos, aguante citadíno marica negro y feo", luego sentí que su jalón hacia atrás se hizo más salvaje, me llevó muy atrás mi cabeza, y luego paso uno de brazos por mi cuello, con esa mano tomó su ante brazo, y apoyó su mano en la cabeza, y comenzó a apretar, traté con mis manos de soltar de la toma hecha, pero fue imposible, volví a quedar sin conciencia.

De nuevo, desperté, el tenía mi teléfono en su mano, y con el de el activaba una llamada en el mio, "Por fin despertó el marica negro y feo, allí le dejé mi número, pronto le voy a llamar, tengo grandes planes para ud. vea, cuando llame me atiende de inmediato, no tengo paciencia, y menos con maricas, te llamas arnoldo según vi, yo me llamo Arsenio, allí lo veras en teléfono, te daré otras mejores que la de hoy, adios me voy", dejó el teléfono a un lado, y se marchó.

Como pude me levanté, me vestí, recogí mis pertenencias, mi teléfono y me fui totalmente adolorido y aturdido.

Paso un tiempo, cuando recibí la llamada, era Arsenio, atendí, "Marica, hoy nos vemos, póngase duro, lo que le viene es eneas, mientras mas no veamos mas fuerte será", pero Arsenio, repondí, "Sr. para que sepa imbecil no soy igual que ud. bruto, perto Sr. Arsenio, "Nada, lo espero, donde mismo, pero a las tal horas", muy bien Sr. Arsenio, respondí, desesperanzado.

cornupeta.anaroldos en correo hot.

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