Relato enviado por:
Anonymous
el 15/4/2006.
Lecturas:7354 Etiquetas:
Relato completo
Después de andar recorriendo todo el vecindario en bicicleta, Luis y su amigo Alex regresaron a casa de este último. El calor del verano era muy intenso y estaban sudando mucho, asi que lo primero que hicieron fue llegar y tomar agua.
Eran las vacaciones y el siguiente año escolar entrarían a secundaria y se sentían nerviosos, principalmente por las chicas, las cuales ya estaban muy desarrolladas.
- ¿Y como es una mujer desnuda? - preguntó Luis y su amigo le respondió - jamás he visto una, pero mi hermano tiene muchas revistas, ¿quieres verlas?
- ¡Si! - respondió emocionado. No había nadie en casa, así que podían hacer lo que quisieran sin ser molestados. Subieron al cuarto del hermano de Alex y justo debajo del colchón estaba la mina de oro; docenas de revistas y dvd's, todos mostrando grandes tetas y rubias exuberantes.
Cuando Luis abrió la primera que vio, en la primera página había un hombre con un gran pito metiéndosela a la rubia y haciendo unos gestos de placer.
- Es imposible que un hombre tenga el pito tan grande - dijo Luis dudando y su amigo le explicó - no, si es así de grande, yo la tengo casi de ese tamaño pero no tan gruesa.
- Pero no tienen vello - dijo Luis y Alex exclamó - ¡es porque se lo depilan!, dime ¿tu ya tienes vello?
- No - dijo apenado. A pesar de que ambos acababan de cumplir trece años, Alex era ligeramente más alto.
- ¿Te la has medido? - le volvió a preguntar, pero su silencio lo delató y le volvió a preguntar - ¿la tienes parada?
Y haciendose tonto le respondió Luis con una pregunta evasiva - ¿que cosa? - Y Alex enojado le respondió - ¡pues la verga, que más!
Luis no respondía nada, solo veía las revistas y se ponía rojo, pero su amigo le dijo - mira te voy a enseñar a usarlas.
Se quitó la playera y se desamarró las agujetas de los tenis y después se quitó el pants deportivo y cuando hizo eso, su trusa parecía que iba a explotar con tremendo miembro parado. Luis no le quitaba la mirada porque el también sentía lo mismo.
- Vamos, haz lo mismo amigo. Es natural hacerlo, te va a gustar - le sugirió Alex, pero Luis no lo hizo.
Mientras Alex se masturbaba enfrente de su amigo y con la revista en su cama, Luis no sabía que hacer, su pantalón de mezclilla le estorbaba y las imagenes de la revista y el placer que sentía su amigo eran muy tentadores.
Finalmente Luis se quitó la playera y se desabotonó el pantalón y al ver sus calzones, vio su pene muy parado, pero creía que era muy pequeño y sin vello púbico, de hecho él es muy lampiño. Su amigo al ver que no se quitaba los calzones, se acercó a él y dejándose de tocar sus genitales, tomo los calzones de Luis con las dos manos y se los bajó hasta el suelo. Como no se quitó los tenis, ahora no podía caminar bien y su amigo le dijo - mira, tu pene está muy grande, pero no como el mío, ahora haz lo mismo a ver si te salen los mecos.
Luis empezó a masturbarse por primera vez en su vida y el placer que sentía le nublaba los ojos, a veces dejaba escapar un jadeo de placer. Los dos estaban frente a frente y ninguno de los dos quitaba la mirada del miembro de su amigo.
Alex se acercó más, a tal grado que con su punta, casi tocaba el abdomen de su amigo y este sin resistir más, con su mano izquierda tocó sus pechos acariciandolos suavemente. Alex gimió de placer al sentir a su amigo y sin decirle nada, se acercó y le dio un bezo en la boca y con sus manos lo empezó a masturbar y él también hizo lo mismo.
- Luis, ¿te confieso algo? - le preguntó Alex a su amigo y le respondió - ¿que cosa?
- Siempre me has gustado desde que eramos pequeños - y Luis le respondió - tu también, siempre te imagine desnudo, y ahora estamos así, juntitos.
Al escuchar eso, Alex se agachó y delicadamente le empezó a desabrochar las agujetas para quitarle el pantalón y cuando lo hacía, le empezó a mamar la verga. Apenas le cabía en la boca y Luis empezó a gemir de placer poniendo los ojos en blanco.
Entonces Luis empezó a sentir como su pene se ponía más duro y rígido y dentro de sus entrañas sentía que iba a explotar y le dijo a su amigo - amigo, siento algo, ah.
Alex no se detenía y Luis continuaba gimiendo - ah, ah, ah... -. Finalmente se sacó el miembro de la boca y lo masturbó con fuerza y gran velocidad, entonces, dos potentes chorros de esperma mancharon la pared, y otros dos mancharon la alfombra. Así sucesivamente, le salió más y también manchó la cama, la alfombra y el brazo de su amigo.
Luis se dejó caer en la cama sin decir nada y su amigo le preguntó - ¿te gustó?
La experiencia había sido mucho para él y dijo - si.
Entonces se acercó otra vez y se subió a la cama y le acercó tanto su pene a la boca como si fuera un pastel, entonces Luis lo agarró con sus manos y lo masturbó, primero lento y suavemente, y al final rápido y salvajemente. Alex explotó en su cara y le manchó todo el rostro, el cuello y el pecho. El esperma le escurría por las orejas y las mejillas cayendo a las colchas.
Los dos yacían en la cama descansando boca arriba y sus pitos apuntando al techo y Luis le dijo - vamos a bañarnos.
Los dos se levantaron y corrieron al baño del cuarto de Alex y una vez dentro de la tina, comenzaron a bezarse y masturbarse otra vez. No se podían aguantar y la sensación del sudor y el esperma por todo su cuerpo los exitaba más.
Alex, le besaba el cuelo, las orejas, la espalda y cuando estuvo detrás de él, le pidió - abre tus piernas - pero Luis intuyendo lo que ocurriría le preguntó - si, pero después me toca a mi.
Al hacerlo, sintió la verga en sus nalguitas y se agachó recargándose contra la pared. Alex no la podía meter porque no resbalaba y Luis gritaba de dolor. Entonces abrió la regadera y empezó a enjabonarse y también a enjabonar a su amigo. Sus manos se deslizaban suavemente por todo el cuerpo de su amigo y cuando estuvieron nuevamente suficientemente exitados, sin mayor esfuerzo se la metió hasta el fondo, no sin antes liberar un grito de dolor y placer.
Mientras lo hacía, no paraba de masturbarlo, así el placer que sentían era infinito. Finalmente los dos eyacularon al mismo tiempo, uno descargando dentro de las entrañas de su amigo, y el otro en las paredes del baño. Se dieron vuelta y sonrieron, entonces le dijo Luis - vas a ver que te va a gustar.
Se acariciaron y bezaron por largo tiempo mientras dejaban correr el agua y cuando estaban suficientemente duros, Luis, se la metió a su amigo no sin antes ponerse jabón. Alex gimió de placer y así duraron pegados uno al otro hasta que eyacularon otra vez alcanzando juntos el orgasmo.
- Eres maravillosamente hermoso Luis - dijo Alex y le respondió Luis - tu también eres hermoso, en verdad te lo digo, amor mío.
- ¿No importa que tenga vello en mi pubis? - le preguntó y le respondió Luis - no, mientras solo tengas ahí.
- Pero pronto nos saldrá mas pelo por todos lados y mi voz va a cambiar y también la tuya - le aclaró Alex y Luis contestó, entonces deja te depilo como en la revista, para que te veas como yo.
Los dos salieron mojados y fueron al cuarto de sus papas y tomaron la crema de afeitar y la rasuradora, entonces. Regresaron a su baño y ahí Luis se agachó y le roció con crema abundante en el pubis y dijo - no es mucho pelo, espera y te lo quito.
En un minuto lo despojó de todo rastro de pelo y le dijo - ahora te ves como yo.
El haber hecho eso los exitó aún más y Luis descubrió que untarse esa espuma era muy placentero y tomó la lata y le roció sobre su amigo y la esparció toda por todo el cuerpo dejándolo blanco.
- Estas irreconocible - le dijo Luis y Alex hizo lo mismo con su amigo vaciándosela toda.
- Te ves diferente - dijo Alex. La espuma los hacía verse diferentes incluso sus penes se veían más grandes y apetecibles; y a pesar de que ya habían eyacuado tres veces, todavía tenían energía para más.
- Me gusta verte desnudo, tu abdomen se ve muy marcado Alex - le dijo Luis y este le respondió - tu también me gustas mucho, estas delgado y fuerte, tus nalgas son muy rosadas y suaves y tu pene es lo mejor, ven conmigo.
Los dos se acercaron y se bezaron como dos amantes apasionados. El baño ya lo tenían hecho un asco, las toallas en el piso y mojadas, la espuma en las paredes y cremas suavizantes abiertas. Yacían los dos en el azulejo del baño y Alex tomó a su amigo y se la metió nuevamente. Esta vez sus anos estaban dilatados y perfectamente lubricados, por eso ahora disfrutaban más y se movían a la velocidad que querían.
Lo estaban haciendo de perrito y cuando Alex se cansó le dijo - ahora te toca metermela.
Se incorporó y se la metió de la misma forma y continuaron disfrutando, pero esta vez ya no podían eyacular, estaban secos y sus miembros les dolían.
- Tengo una idea - dijo Alex - hagamos el 69.
- ¿Como se hace? - preguntó Luis y suávemente Alex lo recostó en el suelo y se acercó a su pene y se lo empezó a chupar y Luis al tener ese miembro tan grande frente a su boca hizo lo mismo. Los dos estaban conectados con sus respectivas lenguas ocupadas acariciando el glande y el tronco venoso con sus manos.
El primero en eyacular fue Luis, quien hizo toser a su amigo por tanto esperma que arrojó en su garganta. Después de eso Alex eyaculó generosamente en su boca y Luis tragó todo.
Cayó en el suelo Alex todo cansado y embarrado de esperma por toda su boca. - Sacaste mucha leche - le reclamó Alex y Luis le dijo - lo siento, pero nunca me había pasado esto.
- ¿Pero te gustó? - le preguntó Alex y Luis le dijo - si, mucho, hagámoslo otra vez.
- Descansemos unos minutos porque ya no puedo - y de hecho el pene de Alex ya estaba flácido y pequeño, no así el de Luis, que quería más.
- No te creo que jamas te la hayas jalado - le dijo Alex a Luis y este respondió - no, nunca. De hecho cuando se me paraba me intentana distraer en otra cosa pero no podía.
- ¿Y por qué se te paraba? - le preguntó Alex y Luis le respondió - al ver a unos novios bezandose, luego se me para nada más porque si, y también cuando me despierto por las mañanas.
- Igual yo, pero ahora se me para por todo. Hubo un día en la escuela que la tuve parada todo el día y no se me agachaba por más que intentaba - Luis escuchaba atentamente a su amigo. Los dos estaban sentados en el baño y Alex dijo - ven, vamos a ver estos videos para calentarnos, pero primero enjuaguémonos.
Los dos se metieron a la regadera y se quitaron la espuma, después se medio secaron y aún algo empapados salieron al cuarto y Alex encendió la tele y el dvd y metió un disco y dijo - observa esto.
Los dos se sentaron en la alfombra cuidando de no mancharse con su propio esperma dejado con anterioridad y con las primeras imagenes, el miembro de Alex se paró con fuerza y palpitaba mientras veía como una puta era penetrada por dos hombres, uno negro y otro banco, y con su boca la chupaba a un tercer hombre.
A Luis ya le currían gotitas de líquido seminal y se la empezó a jalar. Alex lo detuvo y le dijo - observa lo que hacen.
Los gritos y gemidos de la puta eran ruidosos y después la llenó de esperma el hombre que la tenía frente a ella y los que le estaban dando por atrás, también eyacularon fuera de ella dejándola embarrada y teniendo múltiples orgasmos.
- Nosotros hicimos lo mismo - dijo Alex y Luis le dijo - si, deberíamos hacer una película nosotros.
- No seas pendejo, no quiero que me vean haciendo esto. ¿Vas a guardar el secreto, no?
- Si, pero... - contestó Luis pero lo interrumpió Alex diciéndole - nada de peros, júralo. No se lo vamos a decir a nadie.
Los ojos grises de Alex miraban fijamente a los de Luis y finalmente dijo - no se lo diré a nadie, como crees, no quiero que digan que soy una marica.
- Pero ahora lo somos - le replicó Alex y Luis le dijo - solo es entre nosotros, nadie tiene por qué enterarse.
Mientras tanto los jadeos y gemidos de la película continuaban y Alex se sentó exactamente sobre el pene de Luis para que este lo penetrara y él se la empezó a jalar mientras veía la película.
Alex saltaba sobre su pubis y se movía para alcanzar una máxima penetración. Entonces Alex eyaculó al escuchar el orgasmo en la película y manchó el pecho y estómago de su amigo y Luis también eyaculó mientras lo ayudaba a saltar poniendo sus dos manos en cada nalga.
Alex bezó el cuerpo de Luis y se tragó todo el esperma regado. Cuando se revisó el pene, lo tenía manchado de escremento, además de que olía a eso en todo el cuarto.
- Que asco, te hiciste, abre las ventanas - le dijo Luis molesto y Alex se levantó y abrió las ventanas y vio que estaban llegando sus papás.
- Rápido, metete a la regadera - a Luis se le bajó la erección y tomó su ropa y se metió al baño y Alex corrió a dejar los aditamentos de su papá a su respectivo baño y después se vistió con un short y la playera sucia con la que había salido al vecindario.
Luis ya no se enteró de nada sino hasta que salió del baño vestido con su ropa sucia y se encontró a la mamá de su amigo en su cuarto arreglando las cosas de su hijo.
- Hola Luis, ¿como estás? ¿ya te sientes más fresco?
- Si señora, muchas gracias - contestó él un poco nerviosos. Alex estaba ahí intentando ocultar con ropa el esperma regado por la alfombra y en las sábanas. Afortunadamente la pared ya no se veía embarrada, entonces la mamá de Alex dijo - que mal educado y desordenado es mi hijo, no te ofreció ropa limpia, mira ten esta y dame esta otra para lavarla.
- Si señora, gracias - Luis estaba muy apenado y se metió al baño y se quitó la ropa sucia y salió con la ropa limpia. La mamá seguía ahí husmeando hasta que Alex dijo - mamá, haces que me de pena, yo arreglo después, ahora yo me voy a bañar.
- Está bien, pero limpiame bien tu cuarto que huele feo, ya te estás haciendo un hombrecillo.
Cuando su mamá salió, Alex le puso seguro a la puerta y se pasó la mano sobre la frente y dijo - casi nos cachan.
Ya no les contaré como limpiaron el cuarto ni lo que ocurrió esa noche que sus papás se fueron a una cena y su hermano no regresó de una fiesta sino hasta la mañana siguiente, pero solo imaginense los placeres que disfrutaron y experimentaron nuestros adolescentes amigos con sus jovenes y hermosos cuerpos.