Categorias

Relatos Eróticos

Lo más buscado

Ultimas fotos

Photo
Enviada por Cangreburguito
Photo
Enviada por Cangreburguito
Photo
Enviada por Cangreburguito


Estas en: Relatos Eroticos => Relatos Amor filial => Me follé a mi hija y a mi nieta
 

Me follé a mi hija y a mi nieta

Relato enviado por : Recaredo Rey el 19/02/2012. Lecturas: 97898

etiquetas relato Me follé a mi hija y a mi nieta   Amor filial   Nietas .
Descargar en pdf Descarga el relato en pdf

Resumen
Fui a visitar a mi hija el fin de semana y acabé follando con ella y con mi nieta

Relato
Esto que voy a contar me sucedió hace unos días, cuando fui a visitar a mi hija y a mi nieta. Soy Leonardo, un hombre de 55 años, tengo una hija de 33, y una nieta guapísima de 15 de nombre Iris . Vivo con mi mujer en un pueblecito de la costa y vamos una vez al mes a la ciudad a visitarlas. Nos quedamos en la habitación de invitados durante el fin de semana. Todo ha transcurrido siempre con normalidad hasta una noche que fui a ducharme antes de acostarme. Nunca echamos el pestillo porque somos familia, y justo cuando estaba dentro entró Vanessa, mi hija. La mampara es transparente así que se ve todo a través de ella.
- Hola, papá -me saludó-. ¿Te queda mucho? Yo también me voy a dar una ducha.
- Me estoy enjabonando. Cinco minutos.
- Me voy desnudando mientras...
Hacía tiempo que no veía a mi hija desnuda. Siempre había tenido un cuerpo escandaloso. Más de una vez sentí la tentación de acaraciarla e incluso de follarla, pero pude contener mis impulsos. A los 17 años se fue a vivir con un hombre doce años mayor que ella y dos años después tuvieron una hija. Ahora Vanessa estaba más buena, más espectacular. Abrió la mampara y se metió dentro.
- Anda, papi, enjabóname la espalda ya que estás aquí.
Me dio la espalda y yo me puse a frotársela con la esponja.
- Dame también en el culito, porfa -me pidió mientras me lo ofrecía.
Sin darme cuenta mi polla se había puesto tremenda. Estaba muy apurado pensando que ella se volviese y viera mi palo tieso. Estaba muy excitado por haber visto su cuerpo tan sensual, con unas tetas maravillosas, un coño depilado con los labios abiertos mostrando impúdicamente el clítoris, un vientre liso, una cintura estrecha, unas caderas exuberantes, un culito respingón y unas piernas largas, delgadas y sedosas. Yo le frotaba el trasero y, como estaba un poco abierta de piernas, llegaba hasta su chumino, lo que no pareció desagradarle.
- La esponja está áspera, papi, ¿por qué no me frotas con tu mano?
- Vanessa, yo te froto con mi mano y con lo que tú quieras -le respondí bastante excitado.
Cuando le acariciaba el culo, ella se abría más de piernas y se inclinaba hacia delante. No podía creerlo. Me estaba ofreciendo descaradamente sus agujeros. Mi pene lo sabía, por eso estaba duro y goteando líquido seminal. Mi mano entraba en su raja mientras ella daba pequeños gemidos de gusto.
Como el que no quiere la cosa le metí un dedo en su orificio anal. Le gustó mucho porque se retorcía y se llevaba la mano a su vulva para masturbarse. Ninguno de los dos dijimos nada, era como si nada pasara y todo fuera normal. Sucedió tan rápido que no nos dio tiempo a pensar. Antes de que nos diéramos cuenta me agarró la verga y la atrajo hacia su culito. Yo solo tuve que empujar un poco. Gracias al gel mi rabo entró fácilmente y me puse a cabalgarla con frenesí. Los jadeos eran cada vez más fuertes y no pensábamos que pudiesen escucharnos. Cuando estaba con la verga a punto de reventar, Vanessa me pidió excitadísima:
- ¡Sácala, sácala!
Pensé que se había dado cuenta de lo que estábamos haciendo y quería terminar con aquello, pero lo que quería era terminar de follar en otra posición.
- ¡Metémela por delante! ¡Quiero que me folles el coño!
Se la saqué del culo y se la enchufé por delante, cara con cara, lo que aprovechamos para chuparnos la boca y restregarnos las lenguas. La contemplación de aquel cuerpo prohibido me excitaba un montón. Yo no paraba de segregar líquido seminal y ella de orgasmar una vez y otra. Al cabo de unos minutos no pude retener más la eyaculación. Me corrí de forma bestial dentro de ella, ni siquiera fui capaz de sacarla y correrme fuera. Nos abrazamos y cuando la verga se deshinchó ella misma se salió como si no hubiese entrado, nos terminamos de duchar y nos secamos.
Como hacía calor nos fuimos desnudos para nuestras respectivas habitaciones. Ella entró en la suya donde la esperaba su marido y yo seguí para la mía. Al pasar por el cuarto de mi nieta escuché unos gemidos y pequeños gritos. Pensé que estaba teniendo una pesadilla y entré para despertarla y calmarla. Como tenía encendida la lamparita de su mesita, se veía perfectamente, y mi sorpresa fue mayúscula cuando me di cuenta de que no estaba dormida ni con pesadillas, sino despierta, completamente desnuda y masturbándose. Al principio nos quedamos cortados los dos por la situación: una atractiva adolescente en su cama metiéndose el dedo para darse gusto y yo, también desnudo delante de ella y con el pene a media erección. No podía dejar de contemplar aquel excitante cuerpo, sudoroso, caliente y sensual, desprendiendo erotismo de sus lindos pechos y de su abierto y mojadísimo coño. Ni siquiera había apartado su mano de la vulva, lo que no me impedía ver sus cuidados pelitos encima de la raja. Mi polla se empinó hasta quedar tiesa como un tronco. Iris entonces reaccionó:
- Abuelo, se te ha puesto dura la picha. ¿Te he puesto cachondo?
No sabía qué contestar. Me atreví a sentarme en su cama y le respondí:
- Estás hecha una mujercita. No podía imaginarme que estuvieses tan buena.
- ¿Le vas a contar a mis padres que me has pillado masturbándome? Si lo haces les digo que se te ha empinado al verme.
- No te preocupes, bonita. No vamos a contar nada. Y ahora a dormir, que es tarde.
- Eso no te lo crees ni borracho. Me has cortado cuando estaba a punto de correrme. Así no me puedo quedar, necesito tener un orgasmo antes de dormir.
- Bueno, pues me voy y te terminas de masturbar...
- Nuevo error. Quiero que me metas tu picha, ¡se ve tan gorda y sabrosa, uuuummmm!
Y antes de que pudiera contestarle me agarró el pene con su mano y aproximando su cabeza, se la metió en la boca y se puso a chuparla. No pude, no supe o no quise reaccionar. Mi nieta me estaba haciendo una mamada y me gustaba. Por un lado me sentía un vil gusano, pero por otro me sentía el hombre más afortunado por tener una hija y una nieta que me querían y deseaban.
- Abuelo, estoy muy, muy caliente. Necesito que me la metas o me volveré loca.
Lo cierto es que yo también estaba muy excitado. Deseaba follar a esa chiquilla tan preciosa. Me olvidé de que era mi propia nieta, la coloqué a cuatro patas y se la metí por el culito tras estimularle el agujero con los dedos y lubrificarlo con un poco de saliva y el propio líquido seminal que me salía por la cabeza del pene. Ella misma puso su cara sobre la almohada para que no se oyeran los gritos de placer que estaba profiriendo. Yo aguantaba los jadeos y la cabalgaba con mi mano puesta en su cintura. Tenía un cuerpo suave y tierno y al poco de estar jodiéndola por detrás me pidió, igual que su madre, que se la metiese por delante. Me eché de espaldas y senté a Iris encima de mi verga, que estaba dura como una piedra. Estaba tan mojada que le entró fácilmente. Como supuse, ya no era virgen, seguro que se la habían ventilado ya un momtón de tíos. Le pregunté mientras fornicábamos:
- ¿Cuándo perdiste la virginidad? ¿Has follado con muchos chicos?
La respuesta me sorprendió:
- Hace tres semanas. Y sólo he follado con un tío: mi tío Álvaro, tu hijo, que se quedó conmigo cuando mis padres tuvieron que viajar el fin de semana.
A pesar del estupor que sentí, no podía dejar de fornicarla. Incluso me aumentó el morbo imaginando la escena.
- Me echó doce polvos, jajajaja, lo pasamos fenomenal. Dentro de dos semanas se queda de nuevo conmigo. Mis padres se van otra vez y no quieren dejarme sola. Aunque estoy pensando que tú follas mejor que él, tu picha es más grande y más gorda. Podría decirle a mis padres que me quedo contigo mejor.
- La verdad es que tienes un cuerpo precioso y me vuelves loco follándote. Por mí bien.
Y ya no pudimos seguir hablando. Llevábamos diez minutos follando y la excitación era tal que casi perdimos los dos el sentido. Finalmente, Iris se corrió como una perra en celo y yo no pude aguantar. Me vino un aluvión de semen que descargué en su interior. Tanta era la cantidad que se le salía de dentro y le fluía por sus preciosos muslos mezclado con sus jugos vaginales del orgasmo. Se sacó la polla y se puso a darle lametones como si fuera una rica piruleta:
- ¡Qué rica está! ¡Me encanta chuparla, uuuuummmmm!
Después de asegurarse de que me había dejado bien limpia la verga, me levanté, le di un beso de buenas noches (en la mejilla: los labios de la boca los tenía llenos de semen, y los vaginales aún más) y me fui para mi habitación. Antes de salir del cuarto me volví para deleitarme con ese cuerpo tan excitante y maravilloso. Estaba tumbada en la cama limpiándose las piernas del semen derramado con su mano y llevándosela a la boca. Mientras, con la otra mano, empezó de nuevo a masturbarse...

Otros relatos eroticos Amor filial

traumatico incesto

Categoria: Amor filial
Cogí a mi hijo, aún no podemos superarlo.
Relato erótico enviado por martita el 02 de July de 2004 a las 14:39:38 - Relato porno leído 249858 veces

una historia de incesto

Categoria: Amor filial
una historia de incesto
Relato erótico enviado por Anonymous el 14 de December de 2007 a las 13:35:08 - Relato porno leído 183529 veces

minetras me hacia la dormida

Categoria: Amor filial
Lo que pasa mientras aparento estar dormida... es un secreto de hermanos, ahora tambien lo sabeis vosotros...
Relato erótico enviado por bichitita7 el 07 de December de 2004 a las 17:07:30 - Relato porno leído 146842 veces

me folle a mi hijo de 17 años

Categoria: Amor filial
Me folle a mi hijo de 17 años
Relato erótico enviado por Anonymous el 09 de April de 2007 a las 18:39:16 - Relato porno leído 133688 veces
ESTE ES EL RELATO 100% REAL Y 1000% CALIENTE DE COMO MI PEQUEÑA PRIMA Y YO HEMOS PASADO GRANDES MOMENTOS DE AMOR INCESTUOSO CALIENTE Y PROHIBIDO
Relato erótico enviado por elgoloso el 21 de May de 2008 a las 22:00:00 - Relato porno leído 125415 veces

Publica en tu muro de Facebook si te ha gustado el relato 'Me follé a mi hija y a mi nieta'
Si te ha gustado Me follé a mi hija y a mi nieta vótalo y deja tus comentarios ya que esto anima a los escritores a seguir publicando sus obras.

Por eso dedica 30 segundos a valorar Me follé a mi hija y a mi nieta. Recaredo Rey te lo agradecerá.


Comentarios enviados para este relato
GARCHON (8 de April de 2012 a las 02:17) dice: RECUERDO UNA MIA, PERO AL REVEZ DE ESTA

Mikasex (7 de March de 2012 a las 21:33) dice: Hola muy bueno el relato me éxito muchísimo quisiera tener un abuelo q me coja como vos a tú nieta.

guz (7 de March de 2012 a las 19:05) dice: esta exitante pero no deja de parecer muy fantaseoso y no creible

ansosa (21 de February de 2012 a las 18:31) dice: muy bien quien pudiera

culona69 (20 de February de 2012 a las 01:46) dice: Excitante como siempre AMO!

miguel ruiz (18 de April de 2012 a las 06:49) dice: rikoooooooooo me encanto quiero una hija y una nieta asi

ajmn2007 (13 de March de 2012 a las 08:26) dice: Como me gustaria ser el abuelo....wowowowow


Registrate y se el primero en realizar un comentario sobre el relato Me follé a mi hija y a mi nieta.
Vota el relato el relato "Me follé a mi hija y a mi nieta" o agrégalo a tus favoritos
Votos del Relato

Puntuación Promedio: 3
votos: 1

No puedes votar porque no estás registrado