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Vino a venderme, terminamos cogiendo para sellar el negocio

Relato enviado por : felipepan el 08/11/2015. Lecturas: 4912

etiquetas relato Vino a venderme, terminamos cogiendo para sellar el negocio   putas .
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Resumen
Recibi la visita de uanvendedora, la vi un poco puta si que la ostigue hasta lograr cojerla


Relato

En época casi estival donde en mi empresa muchos de los que me rodean se toman vacaciones, reemplazo algunos, con personas que no son avezadas en la tarea especifica, por esto tuve este percance,
Estaba una tarde en mi Oficina sin mucho que hacer. Durante la mañana me había dedicado por completo las labores con bastante afán, al punto que con poco personal, hasta oficie de mi propio secretario, dado que la que ocupaba el lugar de la titular era poco capaz. y después del almuerzo, sencillamente me dediqué a llamar entre mis clientes además de prepararme alguna carta para los mismos. entre los mas relegados, Estaba bastante pasado así que me dije basta por hoy, y junte mis petates, para irme, cuando salgo para retirarme en la antesala sentada sola una mujer que se las traía, físico imponente, muy buena ropa, te embriagaba el perfume, sutil que emanaba su cuerpo, alzo la vista para verme y me dice con vos sensual, ¡holaaa! se pone de pie donde mas resaltaba lo que apenas había apreciado en posición de sentada, (Me dije a mí mismo, como que se puso interesante la tarde). Buenas tardes! En qué puedo ayudarla? le dije.
-Buenas tardes! yo tengo una audiencia con el Sr. Carlos R----- le dije Señorita soy yo me moleste no con ella sino con los torpes que . ni me había avisado, me entrega una tarjeta personal, sin muchos detalles su nombre era Adriana, la invito a pasar la sala de reuniones, Y comenzó a contarme que ella representaba una compañía de artículos de oficina de todo tipo. Me enseñó un catálogo con fotos y precios. Yo le hacía caso para salir de mi aburrimiento y no miraba el tiempo para comenzar a lanzarle los perros. Me preguntaba si necesitaba algún impresor, cartuchos de tinta, papel, etc. y yo sólo le miraba el escote donde asomaban el inicio dedos par de globos, cosa que en un par de ocasiones, me sorprendió con la vista dirigidos, a esos imponentes par de senos y muy avezada se hacia la tonta como que no ve había visto..
Luego comenzó ya a hablarme de otra forma, ya con más confianza, cruzaba las piernas y notaba como algún nerviosismo.
Par que se extendiera la charla, con la pretensión de ver que pasaba en otro sentido, me hice el interesado y le indiqué con el dedo que me diera más detalles de un impresora que aparecía en su catalogo, con una morbosa intención, me levanté de mi silla y me situé a su lado, un tanto cerca de ella, y le indicaba yo con mi dedo cuál me interesaba y ella me contestaba. A todo esto ya era notorio mi bulto en el pantalón y de reojo ella lo miraba y pretendía luego ver para otro lado, luego agarré el catálogo con la mano, lo ví por unos segundos y le dije que podía servirme uno de ellos. Ella como se mantenía sentada, alzó la mano para tomar por un lado el catálogo que yo no soltaba, sino que me lo acerqué a mi verga, de modo que ella con el dorso de la mano me lo estaba tocando, digamos "sin querer". La primera vez se asustó al sentir lo duro de mi verga, hizo el intento de retirar la mano, pero después reaccionó y se dejó llevar. Este primer roce de bulto duro varios segundos.
Seguí en el rumbo iniciado, de acosarla, sutilmente, para no apartarme, de su lado volví a mostrar mas interés “permítame, le dije y volví a tomar el libro con ambas manos como leyéndolo para preguntarle algo de otro impresora, con un claro intento acercarme aún mas. Pregunte Y ésta. Cuántas hojas a color imprime por minuto? Mientras repetía la operación: ella lo agarraba por un lado el catálogo y yo lo acercaba a mi verga para que me la tocara. En esta ocasión fue más fuerte y duró más tiempo. Muy ioncomoda por la situación sus respuestas eran titubeantes y yo no necesitaba ya jalarle el libro, creo que por mi énfasis en el interés de comprar algo sino que ella dejó la mano así y me la rozaba "inocentemente", sin que ninguno de los dos dijera algo.
En plena etapa de calentamiento y tanteo, pasé a la segunda etapa. En esa Sala permanecía cerrada. Así que nadie se daba cuenta, nadie llegaba a menos que tuviera Reuniones, es decir, estaba a mi entera disposición, viendo que mi estrategia que a medida que mostraba mas interés por sus productos ella mas correspondía a mi acoso, y que me tenía al palo, busque ya llevarla, a un lugar del mi oficina donde tenía alguna mejor comodidad, para tratar de llegar al estoque final., sabiendo casi la respuesta le pregunto ¿Perdón Usted no vende cartuchos para fax? Claro que sí. Enséñeme el fax ó déme el modelo para cotizarle precios certera respondió, “Pasemos a verlo.” Mientras me regocijaba como dije El fax y la copiadora se encontraba en un cuarto aparte al fondo de la oficina., donde además hay un gran diván, un pequeño refrigerador, con alguna bebida, y la maquina se café, Allí no se vé ni se oye nada. Ella pasó delante de mí, por caballerosidad y para verle las nalgotas. Ya en lugar mientras, anotaba, modelos de fax le ofrezco de beber algo, fresco, a lo que me dice algo fresco y siguió, en lo de ella, ya excitado, y creyendo que era el momento de lanzarme, al arrimarme con la cola, helada como, con de torpe le apoyo el vaso, helado, contra su seno, el que deslice, casi con maestría, Ella solo alzo la vista y se dejó hacer, fue donde ese rostro de entrega y de "quiero verga". Sin decir más palabras le tomé una de las manos y le retire el vaso, mirándome al rostro, respondiendo a todos ,mis exabruptos, sin más ni más se dirigió a mi prominente bulto, lentamente comenzó a bajar el cierre del pantalón hasta que metió la mano en mi bóxer la sacó y sin dejar de mirarme a los ojos con el trozo en su mano, comenzó a sentarse en el diván, viendo mi cara de placer, se lo masturbo un poco, para acercar sus labios , y repasar con su lengua la cabeza, hasta meterlo suavemente en su boca, para darme una mamada de antología, con las dos manos, me la pajeaba, me la besaba, me chupaba la cabecita y se la volvía a meter toda, Yo le acariciaba su cabello y ella solo me daba como un placer esplendido, se dio cuenta que comencé a dar indicios que ya me venía., se la sacó y me la pajeaba.
Se levantó y comenzamos a besarnos. Me metía la lengua hasta tocarme el esófago. Me besaba la mandíbula y me daba lengüetazas por toda la boca , me enrostraba su parte globos, en un claro signo de que se los mamase, cosa que no la deje con deseo, se los saque, de una, y los embebí de mi saliva, le mame, toda esa carne, sus pezones duros, muy caliente pronuncio las palabras mágicas, “Quiero sentirte la verga! Quiero sentirte! Me repetía y me la agarraba mientras nos desprendíamos de nuestras prendas, fue tal el deseo, que demostraba, que mostró que era de esas mujeres muy ardientes que una vez que se calientan se desesperan por tenerla adentro “Sí, por que quiero sentirla. Quero sentirla, me repetía” no la hice esperar, no pude dejar de saborear, Algo delicioso, un manjar suculento, que apunte desde el comienzo de la entrevista que solo al verla me paró la verga y nunca mas se me bajo, pensé vamos a dar una buena cogida con la vendedora Comenzamos a besarnos otra vez. Agarraba su pezón rosado, también tocaba y acariciaba, y apretaba sus senos, para con mis labios, y lengua, bajar a la pelvis y succionaba los labios vaginales, le daba vuelta para darle mas y mas cuando doblaba el cuerpo, de placer, yo le hacía el "Beso Negro" y ella solo gemía. Le metía mi lengua, en la vulva y me regocijaba, ver que la vendedora solo ponía los ojos en blanco y estiraba todo el cuerpo hasta que su orgasmo. No tardo en aflorar, expresiva, en su acabada y medio desesperada por tenerla dentro, comenzó a balbucear ¡Métemela ya por favor ,ya se buenito no pares¡ me imploraba. Yo no quería hacer con ella una excepción a mi método, pero era tanto lo que me rogaba, que se la metiera que al fin le entre suavemente mi pedazo,armado, que la hacia relamer con mis bombazos, se sentía muy mojada su vagina, solo rumeaba de los embates, me dijo que fuera muy rapido que quería venirse, la complací, apure tanto que a los pocos instantes se mando un orgasmo fantasmagal, que me estremeció, al punto que ya no pude mas y explote, muy estrepitosamente con un chorro de semen, que la verdad me dejo palmado, ella me apretaba, contra su pecho hasta que termine de contraerme.
Mientras así estábamos, me salió decirle,”¿ te gusta la verga, verdad? Te gusta que te la metan toda, verdad? sos una gran puta, verdad?
Sí! Me encanta que me cojan!! Bien rico!! Sí soy una puta! Así estuvimos, acariciándonos, que me volvía enardecer, mi pene se puso duro y con lo puta que confeso ser, que a mi no hizo mucha falta que me confesara, desde que comenzamos a charlar vi en su rostro su avidez de pija , mi dominación por recién conocerla era bastante completa, asi que le dije “Date vuelta!” y cuando cambiaba de posición se detuvo a darme una mamadita depara firmar mas mi verga, por un instante . Se la metí en la vulva, así que en posición de perrito, metí y saque golpeando sus cachetes, se los apartaba y se los juntaba, me tente un poco comencé ,a meter un poquito de dedo en el hoyito, que se veía ya explorado, que ya pedía y estaba listo para la batalla. la saqué, apunté y comencé a metérsela lentamente en el culo..
Fue darle y darle por el culo, mientras ella se masajeaba con su dedos en su clítoris, era un terremoto, como nos acompasábamos, me excite tanto me compenetre en darle, con fuerza, y ligero, en ese túnel, dilatado, donde mi verga, se encontraba en sus alzas, sentí ese cosquilleo, de estar a punto de que salga mi semen, seguí mas rápido, hasta que terminamos juntos. Le llené todo el culo de mi leche hasta que se me puso flácida. La saqué y comenzamos a besarnos y ella bien agradecida por la buena sesión de sexo que nos habíamos dado. Claro desde ya ella fue desde ese momento la proveedora de muchos de los insumos de mi empresa, y yo el proveedor, personal de verga para el

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Hola me llamo lupita y como lo dice el titulo soy una madura cachonda y muy puta, me encanta el sexo, me gusta que me traten como a una verdadera puta, me encnta que me la metan por el culo y me coman todo mi trasero.
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Que se puede decir me gusta ser puta.
Relato erótico enviado por Anonymous el 08 de May de 2006 a las 21:16:20 - Relato porno leído 72363 veces
"Lo que no sabia en ese momento era que justamente ahí me iban a abrir de gambas para hacerme el culo".
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Hola chicos este es mi primer relato, espero les guste, soy puta de un bar, soy fichera pero ya tomada me dan tremenda cogidas, soy casada mi marido a publicado algunos relatos de mi, y me encanto esto de los relatos, y mi marido me enseño, y voy a publicarlo,
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